Los habitantes del barrio Santa María de los Ángeles rechazan que el edificio Mónaco, que antes perteneció al capo del narcotráfico Pablo Escobar, sea utilizado como sede de la Secretaría de Seguridad, de la línea de atención del 123 y de la agencia de seguridad de la ciudad.
Para los vecinos del edificio, el traslado de las organizaciones a la zona, causaría un gran impacto en la población debido a que en los últimos años, el edificio ha sido víctima de varios atentados, por lo que la Corte Constitucional falló a su favor, velando por los derechos de la tranquilidad ciudadana, la intimidad y el medio ambiente sano.
Además, aseguran que el traslado de las sedes al sector va en contra de las medidas del POT de la ciudad, debido a que las actividades que tienen cobertura municipal deben ubicarse en zonas más céntricas como el corredor vial del río Medellín.
Según informó Carlos Delgado, habitante de la zona a El Colombiano hay temor en la comunidad porque se pueda presentar un nuevo atentado como el que se hizo en contra de la familia de Pablo Escobar en 1988, o el atentado en el 2000 contra la sede de la Fiscalía que se encontraba allí.
El general Gerardo Acevedo, comandante de la Policía Metropolitana de Medellín aseguró que se analizaran los puntos por los que se oponen los habitantes de la zona para permitir el traslado de las sedes, así como recuerda que en el edificio solo estarán las oficinas administrativas del 123, por lo que no habrán patrullas, ni antenas que perturben a la comunidad.
El edificio, en el que vivieron la esposa de Pablo Escobar, María Victoria Henao, y sus dos hijos, Juan Pablo y Manuela durante los años 80, cuenta con ocho pisos y 800 metros cuadrados, en donde el narcotraficante tenía una colección con alrededor de 40 carros, y valiosas obras de arte.