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El defensor del Pueblo, Volmar Pérez, viajó este domingo a la ciudad venezolana de San Cristóbal para gestionar la repatriación de los cadáveres de los diez compatriotas asesinados en el país vecino tras catorce días de secuestro.
El funcionario dijo que busca ayudar a que se agilice la entrega de los cuerpos y su traslado a territorio colombiano, en particular a Cúcuta, ciudad fronteriza de la que eran originarias muchas de las víctimas.
Los colombianos, que se empleaban como vendedores de maní en transportes públicos, habían sido secuestrados el pasado día 11 cuando jugaban fútbol en Fernández Feo, localidad venezolana del estado limítrofe Táchira.
La responsabilidad del secuestro no ha sido establecida por las autoridades del país vecino, que el sábado confirmaron el hallazgo de los cadáveres en una zona montañosa en comprensión del Táchira y el estado Mérida.
El director del Cuerpo de Investigaciones Penales Científicas y Criminalísticas (CICPC) , Wilmer Flores, dijo a la prensa en Caracas que la matanza pudo haber sido cometida por grupos armados ilegales que actúan en la región fronteriza.
Volmar Pérez resaltó que uno de los colombianos, de nombre Manuel Cortés, sobrevivió con heridas a esta matanza, y su testimonio facilitó la localización de los cadáveres de sus compatriotas.
"Se trata de un crimen aleve que repudiamos de manera enérgica y creemos que las autoridades del Estado colombiano deben solicitarles a las autoridades de Venezuela que adelanten con todo rigor, con todo cuidado y con toda responsabilidad, una investigación muy estricta" , dijo Pérez.