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Miembros de la Defensoría del Pueblo, se hicieron presentes en el municipio de Fusagasugá, Cundinamarca, en donde se ubicó un puesto de mando unificado para atender las dificultades generadas por el desbordamiento de las quebradas La parroquia y El Arrastradero.
Las intensas lluvias que produjeron el desbordamiento de las quebradas y una posterior avalancha, dejaron un saldo de una persona muerta, una desaparecida y 26 familias damnificadas. La Defensoría definió la entrega de ayudas a las familias afectadas, junto a representantes de la Alcaldía de Fusagasugá, la Gobernación de Cundinamarca, la Corporación Autónoma Regional (CAR), la Oficina de Atención de Emergencias y Desastres, la Defensa Civil, la Policía, el Ejército y la Defensoría del Pueblo Regional Cundinamarca.
También fue declarado el estado de calamidad pública para dar inicio a la ejecución de recursos, con el fin de garantizar el restablecimiento de derechos de los damnificados, y la posterior remoción de escombros.
Hay desabastecimiento de agua en las comunas norte y suroriental y baja presión en los barrios de Maíz Amarillo, La Pampa, Ebenezer, entre otros. La Empresa de Servicios Públicos de Fusagasugá, Emserfusa E.S.P., trabaja para el suministro normal del recurso.
Los miembros de la Defensoría del Pueblo, estarán en la zona hasta que sean solucionados todos los problemas, especialmente con las familias damnificadas.