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Mes y medio después de su inauguración y acabando de superar la prueba de la gran afluencia de público durante las festividades decembrinas y la Feria de Manizales, el cable aéreo de la ciudad sigue siendo uno de los novedosos atractivos de la capital candense, que ya piensa en su ampliación.
La obra, que promueve nuevos espacios de convivencia y dinamiza la economía del sector cubriendo la troncal más pendiente y con mayor índice de accidentalidad de la ciudad, tuvo una inversión cercana a los $55 mil millones. A las estaciones de Betania, Cámbulos y Fundadores llegan 42 cabinas, que recorren 1.900 metros movilizando 1.400 pasajeros por hora y cerca de 14.000 personas al día.
Dicha capacidad podía aumentar a 58 cabinas, 2.100 pasajeros por hora y más de 15.000 personas al día cuando esté en pleno funcionamiento el Transporte Integrado de Manizales (TIM).
La administración local ha promovido el cuidado de la obra entre los más de 188.371 usuarios, buscando comprometerlos tanto en la protección de las cabinas como en el de su entorno.
El interés de la Gobernación de Caldas, la Alcaldía de Manizales y la Alcaldía de Villamaría es la construcción de una nueva línea de Cámbulos a Villamaría. Entre tanto, Infimanizales realiza, en asocio con el Fondo de Promoción Turística, la construcción de una línea de Cable Turístico entre el sector Camino de la Palma y el Eco parque Los Yarumos.