11 Jul 2020 - 2:00 a. m.

El cementerio de Leticia, Amazonas, llegó al 85 % de ocupación

La Alcaldía habilitó 105 bóvedas adicionales para fallecimientos por COVID-19 y solo quedan 35. La morgue del cementerio no tiene puerta, ni techo, porque se los robaron.

Las autoridades nacionales y locales mantienen la lupa sobre la situación en Amazonas y puntualmente en Leticia, el municipio con más casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes: hasta el 10 de julio había 2.281 casos confirmados, según el Instituto Nacional de Salud (INS).

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Y a la preocupación por el aumento de contagios se suman ahora los problemas en el cementerio de Leticia, que se ha visto en aprietos por la llegada precipitada de fallecidos por COVID-19. “Al mes, el índice de mortalidad en el municipio estaba entre 15 y 25 fallecidos. Cuando llegó la pandemia, la cifra de muertes mensuales llegó a 65 personas”, dijo César Ávila, director de la funeraria Capillas de la Fe en Leticia, quien le dijo a este diario que la situación es tan complicada que la morgue del cementerio no tiene puerta, ni techo, porque se los robaron.

El cementerio municipal Jardín de los Recuerdos es el único lugar con el que cuentan los cerca de 50.000 leticianos para enterrar a sus seres queridos. Su extensión es de poco más de una hectárea y tiene mal contadas entre 2.000 y 3.000 bóvedas. “Estamos en proceso de actualización del inventario, porque el cementerio administrativamente estuvo abandonado hace más de diez años”, dijo David Silva, director de Infraestructura de la Alcaldía de Leticia. Agregó que Jardín de los Recuerdos creció de manera desorganizada: no hay demarcaciones claras, tampoco hay andenes, incluso “es difícil llegar a alguna bóveda, porque hay otras en el camino”.

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Problemas que César Ávila relaciona con la falta de gestión. “La Alcaldía ha figurado como administradora del cementerio, labor que no se estaba ejerciendo. Sin embargo, como funeraria necesitábamos bóvedas para sepultar a los difuntos. La Alcaldía nos daba el permiso y la guía para construir. En contraprestación les dábamos bóvedas para sepultar a la población de bajos recursos”.

Con la llegada del COVID-19 al departamento, la funeraria no contaba con la capacidad de asumir la gestión del Jardín de los Recuerdos, por lo que la Alcaldía asumió el manejo, “y se dieron cuenta de que el cementerio no daba para más”. La ocupación del lugar llegó al 85 %, según informó la Alcaldía. Estos problemas, que según Silva llevan años, se suman a una crisis sanitaria que se agudizó, a tal punto que Leticia se convirtió en el municipio colombiano con la tasa de mortalidad más alta por cada millón de habitantes. Esto en un contexto regional donde en Tabatinga, ciudad brasileña ubicada apenas a unas cuadras de la capital del departamento amazónico, fueron confirmados 1.520 casos de COVID-19; mientras que en Manaos (Brasil), ubicada a tres días en bote de Leticia, hay más de 29.836 casos, según el reporte del 10 de julio del Ministerio de Salud de Brasil.

Evitar una crisis en el cementerio

El director de Planeación de Leticia explicó que las pocas bóvedas habilitadas para lo que quedaba del año fueron utilizadas para evitar una emergencia sanitaria. Anualmente se proyectan cerca de 150 fallecimientos en Leticia, sin embargo, en menos de tres meses la cifra llegó a 97 muertes por coronavirus, según el reporte del 10 de julio del INS. Agregó que se están llevando a cabo “exhumaciones de las personas que ya llevan más de cinco años sepultadas, se reubican en osarios, y las personas que no fueron diagnosticadas con COVID-19 se ubican en estas bóvedas”.

Además, fue habilitado un sector con 105 bóvedas más para atender la llegada de personas fallecidas. “Nos quedan 35 disponibles para atender a las personas que mueran por COVID-19. Algunos fallecidos fueron ubicados en un espacio contiguo a este bloque”. Dentro de los planes de expansión, Silva agregó que tienen pensado construir una segunda fase de bóvedas en la parte norte del cementerio. “Leticia es un municipio con pocos recursos para ese tipo de eventos. Estamos contemplando dos opciones: construir más bóvedas o habilitar bloques de 40 osarios”. Aseguró que la solución temporal se basa en la reorganización del cementerio; sin embargo, el problema de ocupación persiste.

Proyección de muertes y contagio

Las cifras de la Gobernación reflejarían un escenario favorable en cuanto a la disminución de muertes por coronavirus en el Amazonas; en mayo fallecieron 60 personas por COVID-19; en junio, 20. “El DANE nos dio una proyección de 410 muertes por COVID-19. A la fecha, se han presentado un poco más de 90 casos. Es decir, no hemos llegado ni a la mitad, lo que es alentador”, dijo Silva.

Pese a esta reducción, Héctor Jaime Hernández, secretario de Salud del Amazonas, ha dicho que no hay que descartar un rebrote debido a que las EPS no han sido efectivas en la toma de la segunda muestra: “Además, siguen llegando infectados por el río desde Manaos (Brasil) e Iquitos (Perú). Esto sin contar con que la cultura indígena muchas veces no cree en la medicina occidental; hay comunidades a donde no nos dejan entrar, por lo que hay mucho subregistro”.

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Misma preocupación que manifestó Silva, quien agregó que aún persiste el riesgo de contagio debido a la reapertura del comercio, “por lo que la ayuda del Gobierno nacional para construir un nuevo cementerio sería fundamental para poder manejar esta situación”. La Alcaldía contempla la posibilidad de construir un nuevo cementerio en el km 17 en la vía Leticia-Tarapacá.

El cementerio municipal Jardín de los Recuerdos es el único lugar con el que cuentan los cerca de 50.000 leticianos para enterrar a sus seres queridos

Video: Cesar Ávila

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