3 Nov 2012 - 2:00 a. m.

El expediente Tanja Nijmeijer

El Espectador conoció la acusación que la Fiscalía de Estados Unidos presentó en la Corte Distrital de Columbia contra la subversiva holandesa y 17 guerrilleros más de las Farc, por el secuestro de los tres contratistas de ese país.

Redacción Judicial

La guerrillera holandesa llegó a Colombia en el 2000 para trabajar en un colegio de Pereira. En 2002 se integró a las Farc.
La guerrillera holandesa llegó a Colombia en el 2000 para trabajar en un colegio de Pereira. En 2002 se integró a las Farc.

Si el planeado operativo se ejecuta con éxito, Tanja Nijmeijer llegará este fin de semana a Cuba a unirse al grupo de negociadores de las Farc. A la ciudadana holandesa, que llegó a Pereira en el 2000 para trabajar en un colegio y dos años más tarde ya era parte de la guerrilla más antigua de Colombia, sólo se le ha abierto un expediente en el país, por el delito de rebelión. Es en Estados Unidos donde está la mayor investigación penal que enfrenta hasta ahora, por cuenta del secuestro de Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves.

El Espectador conoció el expediente 1:10-CR-00339, en el que la Fiscalía estadounidense concretó ante un gran jurado de la Corte Distrital de Columbia la solicitud de extradición de 18 guerrilleros por el secuestro de los tres ciudadanos de EE.UU. que estuvieron en poder de las Farc entre el 13 de febrero de 2003 y el 2 de julio de 2008. Según la formulación de cargos, Tanja Anamary Nijmeijer, como miembro del Bloque Sur, participó en el plan de las Farc de secuestrar a los tres norteamericanos para obligar al gobierno colombiano a realizar un intercambio de prisioneros en una zona desmilitarizada.

Para la justicia estadounidense es claro que durante años las Farc han utilizado el secuestro como “técnica principal” para extorsionar y que los ciudadanos de ese territorio son objetivos militares. Nijmeijer, señala la acusación, hizo parte del grupo de insurgentes que movieron a los secuestrados para evadir a las autoridades, que construyeron las cárceles de alambre de púas en donde los mantuvieron cautivos, que prepararon y divulgaron sus pruebas de vida, y que consiguieron documentos de identificación falsos para facilitar el desplazamiento de los carceleros de los secuestrados.

De acuerdo con el documento, la guerrillera holandesa y otros insurgentes obtuvieron permiso para atacar la aeronave en la que se movilizaban Howes, Stansell, Gonsalves, junto con otro estadounidense, llamado Thomas Janis, y un sargento del Ejército colombiano, Luis Alcides Cruz, por las selvas del Caquetá. Luego de derribar la avioneta desde la cual los contratistas recolectaban información de cultivos ilícitos, los guerrilleros los rodearon. Posteriormente, Janis y el sargento aparecieron muertos de un disparo en la cabeza. El asesinato de Janis es uno de los ocho cargos que aparecen en la acusación, aunque no se responsabiliza a Nijmeijer por este crimen sino a cuatro hombres, uno de ellos, El Paisa.

Para la justicia estadounidense, Tanja Nijmeijer tuvo responsabilidad en los comunicados que las Farc emitieron para la época del plagio, que fueron además divulgados “con traducción al inglés, para que los pudieran leer en Estados Unidos y otros países angloparlantes”. De igual forma, sostiene el documento, fue responsabilidad de ella y de otros dos guerrilleros realizar las pruebas de vida de los contratistas de la empresa California Microwave Systems. El inglés que habla la holandesa fue fundamental tanto para elaborar los comunicados como para lograr, al menos inicialmente, que los secuestrados entendieran qué debían hacer con respecto a las pruebas de vida grabadas en video.

Todos los cargos están relacionados con el plagio de los ciudadanos de estadounidenses: uso de armas, concierto para proveer material de apoyo a terroristas y concierto para proveer material de apoyo a un grupo reconocido como terrorista por el Departamento de Estado desde 1997. Además de Tanja Anamary Nijmeijer, figuran en esta acusación guerrilleros como Carlos Alberto García, más conocido como El Paisa, el temido comandante de la columna móvil Teófilo Forero que ha encabezado graves crímenes como el bombazo al Club El Nogal, la masacre de los nueve concejales de Rivera (Huila) o el asesinato del gobernador de Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, que murió degollado.

Figuran también el miembro del secretariado Milton Toncel, alias Joaquín Gómez, y Benito Cabrera, alias Fabián Ramírez, uno de los mayores narcotraficantes de las Farc. De los delegados que estarán en La Habana figura Jesús Emilio Carvajalino, alias Andrés París. Tanto este último como Nijmeijer cuentan, temporalmente, con salvoconductos para moverse entre Cuba y Colombia. Si los diálogos de paz no prosperaran y la holandesa fuera capturada, no pasaría más de tres años en una cárcel colombiana, sentenciada por un delito político. Sin embargo, desde el 15 de mayo de 2009, la justicia estadounidense busca su arresto para que pague en ese país una condena máxima por un grave crimen.

Alguna vez se dijo que Tanja Nijmeijer era una secuestrada más de la guerrilla. Hoy, al menos con base en la acusación de la justicia de Estados Unidos, a esa tesis se la llevó el viento.

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