
Foto: Corpocesar
A las 7:00 de la noche del 1° de mayo de 1999, Félix Carrillo Hinojosa subió al escenario convencido de que el público era un “monstruo de mil cabezas” a punto de absorberlo. Para evitarlo, fijó la mirada en la copa del palo e’ mango, el árbol que gobierna la plaza Alfonso López, en Valledupar.
Era finalista de la categoría de canción inédita en el Festival de la Leyenda Vallenata. Cuando terminó de cantar sintió entre alivio y orgullo: “Bajé la mirada y vi que al público le había gustado mi presentación”. Han pasado 27 años en los cuales...

Por Paula Andrea Baracaldo Barón
Comunicadora social y periodista de último semestre de la Universidad Externado de Colombia.@conbdebaracaldopbaracaldo@elespectador.com
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