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Desde el año 2018, alrededor de 1.300 niños, niñas y adolescentes esperan la construcción de un Megacolegio en Taganga. La obra, anunciada en su momento con “bombos y platillos” y que debía ejecutarse en un plazo de ocho meses, es hoy —según el propio alcalde de Santa Marta— una infraestructura en ruinas cuya culminación se ha convertido en un verdadero problema.
El proyecto fue concebido para resolver una necesidad urgente de infraestructura educativa en este corregimiento turístico de la capital del Magdalena. El alcalde Rafael Martínez despertó la emoción de esa comunidad y se comprometió en un plazo de ocho meses en ponerlo en funcionamiento; sin embargo, por diversos incumplimientos del contratista la obra se detuvo, y a la fecha está más cerca de caerse a pedazos que ser puesta al servicio, a pesar que solo está al 30% de su culminación.
Según cifras oficiales, la construcción quedó prácticamente lista, e incluso licitadas sus obras finales, sin embargo, la revisión técnica que hizo la actual alcaldía, arrojó muchas anomalías que dieron inicio a debate institucional sobre si es viable terminarla o si parte de la estructura deberá ser demolida debido a múltiples fallas.
La discusión se reactivó luego de que la Gobernación del Magdalena planteara la posibilidad de asumir el proyecto para culminarlo y ponerlo en funcionamiento. La propuesta surgió -dijo la gobernadora Margarita Guerra- en medio de la preocupación de líderes comunitarios que temen que la infraestructura termine demolida.
En paralelo, el debate también ha estado atravesado por otra necesidad histórica del corregimiento: el acceso al agua potable. En medio de la discusión pública se mencionó la posibilidad de instalar una planta desalinizadora en el terreno donde se levanta la obra inconclusa.
A partir de la postura de la mandataria departamental, el Megacolegio de Taganga pasó de ser un proyecto educativo inconcluso a convertirse en un tema que enfrenta posturas institucionales, investigaciones en curso y un creciente pulso político.
Una propuesta que reabre el debate
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, aseguró que el departamento está dispuesto a intervenir para evitar que la infraestructura educativa se pierda y para garantizar que la comunidad de Taganga cuente finalmente con un colegio.
“Taganga merece tener un Megacolegio. Los niños y las niñas de esta comunidad necesitan una infraestructura educativa donde puedan recibir sus clases”, afirmó.
Según explicó, el departamento tendría la capacidad financiera para culminar la obra, dotarla y ponerla en funcionamiento. Por ello, la Secretaría de Educación departamental envió una solicitud formal al Distrito para evaluar la posibilidad de que el proyecto sea cedido al Departamento.
La gobernadora también planteó una alternativa frente a la discusión sobre el uso del terreno: “Si el problema es el lote para la planta desalinizadora, desde la Gobernación estamos dispuestos a ceder un predio o incluso comprar uno para que se construya allí”, señaló.
“Un elefante blanco”: el diagnóstico de la Alcaldía
Desde la Alcaldía de Santa Marta, sin embargo, la lectura es distinta. En entrevista exclusiva con El Espectador, el alcalde Carlos Pinedo Cuello ratificó que el proyecto presenta serios problemas técnicos y que existen investigaciones en curso por el manejo de los recursos.
Según explicó, al inicio de su administración solicitó a la Dirección de Infraestructura un informe técnico que evidenció el deterioro de la estructura.
“Eso es uno de los elefantes blancos que dejaron las administraciones anteriores. Yo personalmente hice la visita y ese colegio se encontraba prácticamente en ruinas”, afirmó.
Posteriormente, la administración ordenó la realización de un estudio patológico que, según el mandatario, evidenció fallas estructurales y la necesidad de realizar análisis más profundos antes de tomar una decisión sobre el futuro de la obra.
La sombra de los recursos perdidos
El alcalde también señaló que alrededor del proyecto existen investigaciones por presuntas irregularidades en la ejecución del contrato de obra.
De acuerdo con Pinedo, la Contraloría adelanta un proceso de responsabilidad fiscal cercano a los 9.600 millones de pesos relacionado con los recursos invertidos en el proyecto: “Aquí hay una realidad: se invirtieron cerca de 10 mil millones de pesos y lo más triste es que no aparecen los responsables”, sostuvo.
Ante este panorama, la Alcaldía presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación para que se investiguen los posibles hechos de corrupción relacionados con la construcción del Megacolegio.
El contrato del proyecto fue firmado en 2018 y debía ejecutarse inicialmente en un plazo de tres meses. Sin embargo, tras múltiples prórrogas y adiciones, terminó siendo liquidado varios años después sin que la obra fuera concluida.
Un llamado a sentarse y revisar el proyecto
Pese a las diferencias institucionales, el alcalde aseguró que está dispuesto a reunirse con la gobernadora del Magdalena para revisar el futuro del proyecto.
“Es muy bueno que hagamos esa mesa de trabajo, para entregarle los informes correctos a la Gobernadora y lleguemos a las conclusiones reales de qué pasó con el Megacolegio de Taganga”, afirmó.
Posteriormente, el mandatario distrital también se pronunció mediante una carta abierta dirigida a la gobernadora del Magdalena y a la opinión pública, en la que reiteró la necesidad de revisar con detalle la situación de la obra antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro.
En el documento, el alcalde señaló que inspecciones técnicas realizadas por la Gerencia de Infraestructura del Distrito evidenciaron graves deficiencias en la construcción, entre ellas hormigueros en los concretos, aceros de refuerzo expuestos y corroídos en losas y vigas, columnas desviadas y muros fuera de nivel.
Según el mandatario, estos hallazgos, sumados a estudios técnicos y al auto de apertura de investigación de la Contraloría General de la República, llevan a concluir que la estructura podría representar un riesgo para la comunidad educativa si llegara a ponerse en funcionamiento.
En la carta, además, recordó que existen investigaciones en la Contraloría y la Fiscalía por un presunto detrimento patrimonial superior a los 10 mil millones de pesos relacionado con el contrato ejecutado en administraciones anteriores.
El alcalde también aclaró que la eventual demolición de la estructura no estaría relacionada con la construcción de una planta desalinizadora en ese predio, pues —según explicó— existen otros terrenos que han sido contemplados como alternativas para ese proyecto.
Finalmente, reiteró su invitación a la gobernadora para sostener una reunión institucional que permita analizar no solo el futuro del Megacolegio de Taganga, sino también otros temas de infraestructura educativa y deportiva en la ciudad.
La exalcaldesa entra al debate
En medio de la discusión sobre el futuro del megacolegio, la exalcaldesa de Santa Marta, Virna Johnson, quien también está vinculada a esta investigación, se pronunció a través de un video publicado en sus redes sociales, en el que defendió la gestión de su administración frente al proyecto.
Johnson aseguró que el proceso para terminar la obra ya estaba encaminado al final de su mandato y planteó que el Distrito debería permitir que la Gobernación del Magdalena asuma la culminación del plantel educativo.
“Que Carlos Pinedo entregue la obra de la IED de Taganga a la Gobernación del Magdalena, que está dispuesta a recibirla, y aquí sí se termina para el beneficio de los niños tagangueros”, expresó.
La exmandataria también cuestionó las decisiones adoptadas por la actual administración frente al proceso de adjudicación del contrato para terminar la obra. “Él solo se dedicó a dilatar el proceso de adjudicación, corriendo el cronograma tres veces para que al final decidiera revocar todo el proceso, justificándose en inconsistencias concluidas por ellos mismos en una simple visita de inspección”, afirmó.
Según Johnson, durante su administración se adelantaron acciones jurídicas frente al contrato inicial y se dejó el camino listo para culminar la infraestructura.
“Dimos la pelea jurídica, multamos al contratista y terminamos unilateralmente el contrato. Dejamos el proceso en licitación para terminar el colegio. Fueron 25 empresas las que se presentaron y a Carlos Pinedo lo único que le correspondía era adjudicarla para terminar el 28% que faltaba de la obra”, sostuvo.
La pregunta que sigue sin respuesta en Taganga
Mientras el debate político e institucional continúa, en Taganga la comunidad insiste en que la prioridad es esclarecer qué ocurrió con el proyecto y garantizar que el colegio finalmente se construya.
José Cantillo, líder del corregimiento, señaló que más allá de las diferencias entre las autoridades, los habitantes quieren respuestas claras sobre los recursos invertidos.
“Queremos saber es qué pasó con la plata y por qué el colegio no se terminó”, expresó. También recordó que existen procesos judiciales en diferentes instancias relacionados con el proyecto, lo que podría influir en cualquier decisión sobre la infraestructura.
Un colegio prometido que aún no llega
Con versiones cruzadas, investigaciones en curso y propuestas institucionales sobre la mesa, el futuro del Megacolegio de Taganga sigue sin definirse.
Mientras las autoridades discuten el camino a seguir, la estructura inconclusa continúa siendo para muchos habitantes del corregimiento el símbolo de una promesa educativa que, después de varios años, todavía no se cumple para cientos de estudiantes que siguen esperando un colegio digno.