7 Feb 2018 - 2:47 a. m.

Enfrentamientos entre Ejército y Epl provocan desplazamientos en El Tarra

Los combates en el corregimiento Filo Gringo, Norte de Santander, han provocado el desplazamiento de 176 personas.

redacción Nacional

Los enfrentamientos entre los grupos armados continúan afectando a las poblaciones cercanas en la frontera entre Colombia y Venezuela / Archivo El Espectador
Los enfrentamientos entre los grupos armados continúan afectando a las poblaciones cercanas en la frontera entre Colombia y Venezuela / Archivo El Espectador

Los enfrentamientos armados entre el Ejército y el Epl, que se presentan desde el 1° de febrero en El Tarra (Norte de Santander), dejaron en medio del fuego cruzado a los estudiantes de la escuela del corregimiento Filo Gringo. La situación, según el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), obligó incluso a suspender las actividades académicas. La organización prendió las alarmas en la región y recuerda que, por culpa del conflicto armado, 3 de cada 10 niños que viven en áreas rurales en Colombia nunca asistieron a la escuela y, la mitad de los que van, desertar luego de culminar la primaria. (Lea aquí: Norte de Santander, una olla a presión)

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que la cifra de alumnos afectados es de 700 y que las clases se suspendieron durante tres días. Adicional a esto, unas 176 personas se tuvieron que desplazar de sus casas, 93 de ellas son mujeres, siete adultos mayores y 76 niñas, niños y adolescentes. En la misma zona se han venido presentando amenazas a líderes comunitarios y organizaciones de mujeres, quienes hacen un llamado de atención al gobierno. (Lea aquí: Colombia sigue siendo el país con más desplazados internos: 7,4 millones)

En la región del Catatumbo, los enfrentamientos entre los grupos armados continúan afectando a las poblaciones cercanas en la frontera entre Colombia y Venezuela. El director del NRC, Christian Visnes, advirtió que “la realidad de muchos niños contrasta con la imagen positiva del acuerdo de paz”. Y agregó que es urgente que el Gobierno garantice que las escuelas, en áreas afectadas por conflictos, estén seguras, protegidas y libres de ataques.

Según cifras de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), en Norte de Santander hay 18.000 personas afectadas por distintos hechos victimizantes en todo el departamento.

Visnes concluyó que los ataques y el uso militar de las escuelas tienen consecuencias devastadoras en las vidas de los niños y las niñas, pues van más allá de la interrupción de las clases porque fomentan la deserción escolar y afectan la calidad educativa.

El NRC aseguró que en lo que va de 2018 cerca de 2.800 personas han sido desplazadas como resultado del conflicto armado. En el conteo histórico que lleva el Registro Único de Víctimas (RUV), en el país, al día de hoy, se han desplazado 7.338.916 personas.

Recibe alertas desde Google News