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Mientras los organismos de rescate continúan con la ardua labor de búsqueda de los cuerpos sepultados por el alud que el pasado domingo arrasó con 40 viviendas y dejó 124 personas sepultadas, 30 familias del sector y 130 más del barrio La Orquídea, aledaño al lugar, comenzaron a ser evacuadas de la zona para evitar otra tragedia.
Según el alcalde de Bello, Óscar Andrés Pérez, “evacuar toda la zona como lo pidió el Presidente nos implicaría 3 mil familias y no alcanzamos, es imposible”, por esa razón las labores se enfocan en las que se encuentran en mayor riesgo.
Las 160 familias evacuadas serán remitidas a tres albergues provisionales, en donde podrán refugiarse mientras encuentran viviendas para arrendar. “Nosotros hablamos con las inmobiliarias del municipio y les pedimos que nos ayudaran, pues requerimos inicialmente unas 130 casas”, aseguró el alcalde, quien añadió que se espera que en máximo un mes todas las familias puedan estar ubicadas.
La incertidumbre los ronda
A pesar del inminente riesgo que corren al permanecer en la zona, varias familias se niegan a salir de sus casas. Según el secretario de Gobierno de Bello, Diego Muñoz, algunas personas no les han permitido ingresar a los hogares para hacer el censo, “si no les garantizamos que tendrán vivienda nueva”.
Para Magnolia Jiménez, es claro el riesgo que corren, pero “¿sí será verdad que nos dan para el arriendo y después la casita como dijo el Presidente? Va y uno sale y después lo dejan en la calle”. El alcalde aseguró que no quieren utilizar la fuerza para desalojar a las familias y más después de la tragedia que se vive en la zona. “Les pedimos que entiendan el riesgo en que están y que desde la administración municipal estamos haciendo todo para ayudarlos”.
El albergue se quedó corto
Con el paso de los días el albergue donde se estaban quedando 38 familias se quedó corto. La administración municipal ordenó habilitar otros tres sitios: dos escuelas y unas bodegas, para trasladar allí a los afectados. Sin embargo, y pese a la magnitud de la emergencia, hasta el momento nada les ha faltado a quienes lo perdieron todo. “Nos han atendido muy bien, hemos tenido comida, ropa y medicina”, dice María Samanta Echavarría, la primera sobreviviente rescatada del derrumbe, donde su esposo no corrió con la misma suerte.
En el albergue Mano Amiga ha pasado estos días al lado de muchos conocidos y otros rostros que apenas comienzan a hacerse familiares. Todos los días, cientos de personas llegan con ayudas representadas en alimentos ya preparados, provisiones y ropa. Otros no tienen más que sus manos para ayudar y la voluntad inmensa de hacerlo. “Yo vivo en Riachuelos, al otro lado del municipio. Vine con mi esposo porque queremos ayudar, que me pongan a hacer lo que sea”, dice Noelia Ciro, una mujer de unos 50 años de edad, quien junto a su esposo Luis Carlos Arias, preguntaban insistentemente donde se inscribían para ser voluntarios. “Yo vine a sacar tierra para ayudar a las víctimas. Ayer vinimos y no pudimos entrar porque estaba el Presidente, pero hoy no nos vamos sin ayudar”, explica Luis Carlos.
Por su parte, Flor Alicia Castañeda espera que le den la noticia de que encontraron el cadáver de su esposo Eduardo López. Sentada en una silla a la entrada del albergue, agradece a quienes no se han olvidado de ellos. Han pasado tres días y los temores persisten. “El miedo que me da es que vuelva a ocurrir otro deslizamiento, y lo otro es que sí nos cumplan y nos reubiquen. La pregunta también es: ¿A dónde nos van a llevar, qué tan lejos de aquí? Porque aquí vivo muy amañada”.
Solución definitiva
El arriendo o la estadía en un albergue será una solución temporal, pues estas familias estarían incluidas dentro del programa de mil viviendas anunciado por el Gobierno Nacional. El lote ya está. De hecho, ya se inició la construcción de un hogar de primera infancia, ahora la alcaldía espera el decreto con la declaratoria de calamidad pública para iniciar la construcción de las mil viviendas. Joanna Rodríguez, subsecretaria de Vivienda de Bello, indicó que “esperamos que en seis meses estén construidas las casas. Las familias que censemos aquí no tendrán que poner un solo peso, se les dará la casa. Las otras familias que hemos identificado en otras zonas de riesgo, porque ya lo hemos informado son cerca de 5 mil, sí deberán hacer un aporte mínimo de unos 8 millones, las casas valen 32 millones y lo que resta lo pagamos entre el municipio, la Gobernación y el Gobierno Nacional.
El clima poco ayuda
Cerca de 800 hombres distribuidos en turnos de 200 trabajan mientras el clima lo permite. En los últimos dos días han tenido que suspender por horas las labores, pues las fuertes lluvias así lo han requerido.
Ayer en la tarde, la cifra de cuerpos recuperados ascendía a 47 y se calcula que faltarían por lo menos otros 80. Las autoridades les pidieron a los familiares de las víctimas, que se acerquen a la sede de Medicina Legal en Medellín, para identificar y reclamar los cuerpos que allí se encuentran, con el fin de descongestionar las instalaciones para continuar con las necropsias de quienes van siendo rescatados.
El alcalde informó que, después de 48 horas de búsqueda, se perdieron las esperanzas de encontrar sobrevivientes, por esa razón se determinó el ingreso de más maquinaria. Las labores continuarán “por 15 días más, al cabo de este tiempo, si no encontramos todos los cuerpos, declararíamos la zona campo santo”, señaló el alcalde Óscar Andrés Pérez.
Ex futbolistas donarán taquilla
Con el liderazgo del ex futbolista Mauricio ‘Chicho’ Serna, figuras retiradas de las canchas jugarán el próximo 16 de diciembre en Medellín un partido amistoso con el objetivo de recolectar recursos que se destinarán a atender a los damnificados por el invierno en el país. Ya está confirmada la participación de los mundialistas peruanos César Cueto y Julio César Uribe, del chileno Iván Zamorano y se espera la confirmación de los argentinos Diego Armando Maradona y Paul Caniggia, entre otros.