12 Dec 2019 - 10:25 p. m.

Fabio Vásquez Castaño se fue con sus secretos y verdades

Este 12 de Diciembre, Fabio Vasquez Castaño, cumpliría 84 años, de los cuales más de la mitad los vivió en Cuba, donde por iniciativa propia 14 jóvenes colombianos en 1962, solicitaron a la dirigencia Cubana, que les diera formación militar, y conformaron la Brigada Pro-Liberación Nacional José Antonio Galán, que luego el 4 de julio de 1964, en las montañas Santandereanas, asumiría el nombre de Ejército de Liberación Nacional, del cual Fabio fue su primer comandante y responsable hasta 1976.

Luis Eduardo Celis / Especial para El Espectador

Con la muerte de Fabio Vásquez Castaño, ya no queda vivo ninguno de los jóvenes del núcleo inicial que emprendió la construcción del Eln. / AFP
Con la muerte de Fabio Vásquez Castaño, ya no queda vivo ninguno de los jóvenes del núcleo inicial que emprendió la construcción del Eln. / AFP

Fabio, fue de los jóvenes que vivieron en carne propia la violencia entre liberales y conservadores en los años 40 y 50, al igual que Manuel Marulanda Vélez o Ivan Marino Ospina, los tres tienen como coincidencia que nacieron en el Eje Cafetero, territorio donde la violencia fue cruelmente condensada y marcaría el carácter y el arrojo para meterse en las duras lides de la violencia.

Fabio ha muerto, guardando un estricto silencio sobre su desempeño en la primera etapa del Eln, marcada por docenas de fusilamientos de destacados dirigentes de esta guerrilla, por liderazgo y orden de Fabio, entre ellas fundadores como Víctor Medina Morón y dirigentes estudiantiles de primera línea como el Presidente de la prestigiosa Federación de Estudiantes Universitarios –FUN-, Julio Cesar Cortez o del responsable de una sofisticada y eficaz red Urbana, como la que dirigió el exdirigente petrolero Carlos Uribe, conocida como la Red de los Bertulfos, para mencionar solo tres casos, de lo que pueden ser varias docenas de combatientes que terminaron en “juicios revolucionarios” y fusilamientos por parte de sus propios hermanos de armas y de causa.

La otra cara del liderazgo de Fabio, entre 1962 y 1976, cuando fue primer protagonista de este núcleo de implantación del Eln, es la del hombre carismático, audaz, con arrojo y decisión para liderar el inició de un proyecto político en armas, que tuvo impacto y simpatía en muchos sectores de la sociedad colombiana y que el forjo, junto a otros dirigentes, en un espíritu de entrega, sacrificio personal y colectivo, entrega a la causa que los convocaba, que marcaría el ADN del Eln, hasta el presente.

Con la muerte de sus hermanos, Antonio y Manuel, -este último un intelectual y dirigente reconocido y querido por su generación de compañeros de derecho en la Universidad Libre en Bogotá y por quienes le conocieron y trataron- Fabio entra en un profundo choque emocional, que lo lleva a cuestionarse su papel y liderazgo, de este trance de vida, Fabio termina saliendo del país en el año de 1975 hacia Cuba y siendo revelado de su cargo de primer Comandante en el año de 1976, en un dialogo con quien fuera uno de sus “estafetas” predilectos, el Joven Nicolás Rodríguez Bautista, quien con solo 14 años, lo acompañó en lo que fue la primera marcha guerrillera emprendida por 22 personas, entre San Vicente de Chucuri y la cordillera de los cobardes, de donde bajarían para un 7 de enero de 1965, tomarse la población de Simacota y anunciarle al mundo la existencia del Eln y su compromiso de tomarse el poder para transformar a Colombia.

Luego de la salida de Fabio hacia Cuba en 1975, dirige desde Cuba, vía radio teléfono, el diezmado y vapuleado grupo que permanece entre el Sur de Bolívar y la frontera Santandereana con Antioquia, pero son tan distantes y desatinadas las orientaciones de Fabio, que el grupo guerrillero encomienda al joven Nicolás Rodríguez Bautista que ya es un hombre hecho y derecho, que ha vivido su primera juventud entre balas y profundas decisiones de vida a que vaya y hable cara a cara con Fabio y le diga que vuelva a dirigir al Eln en el terreno, esta reunión fue ayudada en la logística, por el eficaz Departamento América del Partido Comunista Cubano, dirigido por el mítico Manuel Piñeiro, “El Comandante Barba Roja”, quien dispuso que esa reunión no se diera en territorio Cubano, sino en la lejana Checoslovaquia, y en efecto, así fue, durante tres días Fabio Vázquez Castaño el recio y primer responsable del Eln, se vio cara a cara con el menudo y afable joven Nicolás Rodríguez Bautista, quien le transmitió el mensaje con tono suave y firme: “la decisión de la asamblea de guerrilleros en Colombia, es que debes regresar a dirigir al Eln en territorio colombiano o sino ya no eres el primer comandante del Eln”. Fabio regreso a Cuba y Nicolás a las montañas de Colombia, a ponerse al frente de un Eln maltrecho en sus planteamientos políticos y diezmados como organización.

Para el año 1986, el Eln logra superar su crisis política y organizativa y uno de los temas que toca en su Asamblea Nacional “Comandante Camilo Torres Restrepo”, la cual instala un 15 de febrero a los 20 años de la muerte de este sacerdote que tan profundamente marcó al Eln, fue solicitarle a Fabio, que escribiera sus valoraciones políticas, organizativas, las circunstancias en que se dieron los hechos más importantes durante su periodo como primer comandante del Eln, con sus luces y sombras, para eso dispuso entregarle un computador, para que se aplicara a esa tarea, no se sabe si esa versión de la mano de Fabio Vásquez, exista y se dé a conocer, pero en vida nunca dio una entrevista o publico sus memoria de su trasegar por el Eln.

Con la muerte de Fabio Vásquez Castaño, ya no queda vivo ninguno de los jóvenes del núcleo inicial que emprendió la construcción del Eln, un Eln que ya no sigue pensando en tomarse el poder, pero si sigue trasegando por 120 municipios en Colombia y mantiene su bandera de Resistencia Armada, lo cual es una tarea por superar en una futura mesa de diálogos y negociaciones.

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