Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Desde ya, Faiber Narváez González, un homosexual que cumple una condena de ocho años y medio por homicidio en la cárcel de Chaparral (Sur del Tolima), podrá maquillarse, ponerse los tacones y la ropa que le permitirán lucir como toda una dama, dentro del reclusorio.
Esto, gracias a un fallo en segunda instancia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagué con ponencia del magistrado Alirio Sedano Roldán, que le garantiza a González, su derecho a la autonomía personal, a la igualdad y al libre desarrollo de la personalidad.
El 15 de octubre pasado el Juzgado Penal del Circuito de Chaparral le había negado a Faiber la acción de tutela formulada contra el director de la cárcel de chaparral donde solicitaba los mismos derechos.
Faiber, un joven nacido en Planadas, de 25 años, trigueño, de mediana estatura, de cabello ondulado, que usa aretes y es notablemente afeminado hace las veces de peluquero dentro de la cárcel.
“Sé que va a estar muy feliz por esta determinación”, afirmó a El Espectador Claudia, una amiga suya, quien ha acompañado al muchacho en esta lucha que comenzó desde el mismo momento en que fue puesto tras las rejas en La Modelo, de Bogotá.
“Él encontró mucha discriminación, no de sus compañeros, sino de las directivas y algunos guardianes” dice su amiga de infancia.
“Así fue que Faiber definió su vida. Lo único que pedía era poder vestirse como una mujer, ya que esa es la forma en que él se siente bien y es feliz” afirmó Claudia quien visita al joven todos los domingos.
Desde el principio, Faiber quiso demostrar su condición gay y por esta razón no ocultó sus ademanes, pero según el documento de la tutela, “fue amonestado verbalmente” por un dragoneante de apellido Huepa.
“Él (Huepa) le dijo a Faiber que debía caminar y vestirse con prendas masculinas; que su comportamiento afeminado resultaba indecoroso y que mientras él estuviera de turno no se le permitiría salir al pasillo en falda o con maquillaje”.
Debido a esta situación que Faiber consideró como una violación a sus principios, elevó un derecho de petición ante el director de la cárcel de Chaparral a la que llegó en abril pasado. El oficio iba acompañado de las firmas de otros presos del penal, quienes manifestaban que no se oponían a que Narváez se vistiera de mujer dentro de la prisión.
Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue que el establecimiento no tenía las condiciones físicas para homosexuales. No obstante, el joven aclara que nunca exigió un lugar especial, sino simplemente que lo dejaran vestir acorde a su naturaleza.
Varios argumentos tuvo la dirección de la cárcel ante las autoridades para impedir que Faiber se pusiera prendas femeninas. El primero fue que si se permitía que Faiber Narváez se viera como una mujer, se incurriría en una violación al reglamento interno, el cual estipula que los presos deben portar su uniforme respectivo.
Sin embargo, se comprobó que dentro de la penitenciaría de Chaparral los internos no lo usan, porque el reclusorio no cuenta con los recursos económicos para suministrarlo.
En segundo lugar, alegó que podría estar en riesgo la propia seguridad del joven homosexual, pues podría ser agredido, si los presidiarios no estaban de acuerdo con su apariencia. No obstante, las autoridades conocieron la carta a través de la cual los reclusos apoyaban la intención de Faiber.
En tercer lugar, se arguyó que era inseguro que Narváez usara traje femenino por cuanto podría prestarse para una fuga o cambiazo en días de visita, cuando hay un número alto de personas. Sin embargo, el Tribunal consideró que esta situación es improbable si se tiene en cuenta que ningún preso usa uniforme, además porque Faiber únicamente aparecerá como mujer entre semana y no sábados y domingos cuando son las visitas.
Por último el Tribunal aclara que únicamente en caso de que la cárcel de Chaparral implemente el uniforme, Narváez deberá someterse al reglamento.
“La homosexualidad no es una enfermedad, ni una anormalidad patológica sino una orientación sexual legítima” dice el fallo.
El director de la cárcel de Chaparral, Jorge Iván Hernández afirmó que debido a que solo hasta hace 10 días se posesionó en el cargo, no conoce bien el caso, sin embargo fue notificado el jueves por el Tribunal.
“Cumpliremos con lo determinado en el fallo. Estamos prestos a dejar entrar toda la indumentaria para Faiber Narváez”.
Reina el machismo
Isabel Cristina Pardo, coordinadora del Comité de Solidaridad con los presos del Tolima calificó de satisfactorio el fallo proferido por el Tribunal Superior de Ibagué.
“Es muy particular este fallo teniendo en cuenta que el Estado ha sido muy apático en estos temas de sexualidad. En las cárceles especialmente reina el machismo, y lograr que a un homosexual se le haya otorgado su derecho a la libre expresión y desarrollo de su personalidad es histórico”.
Para Pardo, esta es una determinación trascendental que puede cambiar la situación de los presos en las cárceles y que según ella causará molestias dentro de las directivas del Inpec.
“Ellos deben pensar que los reclusorios se les van a volver un relajo, pero ya es hora que la gente pueda actuar como quiere sin transgredir la Ley” afirma.
La coordinadora recordó como antecedente que hace varios años en la cárcel Picaleña de Ibagué se presentó una lucha con una mujer que era lesbiana y tenía una relación sentimental dentro del mismo penal.
“A ella las guardianas la trataban muy mal, le decían inmoral, porque expresaba sus sentimientos” pero finalmente logró que una tutela fallara a su favor. Ella hoy en día está libre y viviendo con su pareja felizmente.