Las causas de las deficiencias en la calidad celular en 25 municipios del país será analizado por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), anunció el ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
Tras el primer estudio emitió recomendaciones que deberán ser atendidas inicialmente por ocho alcaldías: Bogotá, Cajicá, Cali, Ibagué, Lorica, Montería, Planeta Rica y Popayán, dice el informe de prensa.
El ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, David Luna, le ha pedido a las administraciones locales revisar en sus Planes de Ordenamiento Territorial (POT), las barreras, prohibiciones o restricciones que dificultan el despliegue de infraestructura para prestar servicios de telecomunicaciones de calidad.
El informe de prensa detalla que las recomendaciones fueron producto de un análisis que ejecutó la CRC, para identificar las barreras que existen desde los POT para el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en los municipios. Las recomendaciones hacen referencia a las limitaciones en materia de instalación, altura máxima de torres, distancias, tiempos de permanencia de la infraestructura y prohibición en la instalación de nuevas antenas.
Fueron notificados ya ocho municipios y los 17 restantes serán informados en los próximo días: Sincelejo, Ciénaga, Corozal, Cartagena, Cúcuta, Barranquilla, Sahagún (Córdoba), Pereira, La Estrella (Antioquia), Palmira y La Unión (Valle), Neiva, Santa Marta, Barrancabermeja, Valledupar y Floridablanca (Santander).
“Este anuncio hace parte de una serie de medidas que permitirá elevar los estándares de calidad de la telefonía móvil en el país. Ya anunciamos multas por bloqueados e inhibidores de señal", dijo el ministro Luna.
Una de las razones más comunes para que se restrinja la instalación de infraestructura en los municipios es la creencia colectiva de que las antenas afectan la salud, teoría que ha sido estudiada por la Agencia Nacional del Espectro (ANE), que tras realizar 27 millones de mediciones de campos electromagnéticos, ha logrado evidenciar que la potencia que emiten todas las antenas cumplen con los límites establecidos por la normatividad nacional y no generan ningún daño para la salud.