Cuentan habitantes de Mariquita que en un barrio de esa población, un viejo zorrero ha abusado de su hija durante varios años y que a sus 13 años le produjo un embarazo.
También comentan que en otro sector de ese mismo municipio, vive una joven que hoy tiene 19 años de edad, sufre síndrome de Down y ha sido víctima desde muy pequeña de agresiones sexuales por parte de su papá.
El primer evento, aunque al parecer, muy popular en el pueblo, no ha sido denunciado ante las autoridades. En cambio, el segundo ya fue puesto en conocimiento de la Fiscalía que hace una exhaustiva investigación.
El director del Cuerpo Técnico de Investigaciones, seccional Tolima, C.T.I., Juan Carlos Pinzón Quiñones, aseguró a El Espectador que actualmente varios casos, que atentan contra la libertad y el pudor sexual de los menores de edad, son investigados y seguramente en poco tiempo van a generar muchas órdenes de captura.
“Este tipo de sucesos se han intensificado por falta de educación e información de la gente. Nos preocupa y causa terror que aparezcan estos casos que suceden porque las comunidades no se atreven a denunciar”, asegura Pinzón Quiñones, quien señala que la Fiscalía va a ser contundente.
“Vamos a trabajar para que sobre los violadores caiga todo el peso de la Ley” indica.
Aunque el caso de Alba Nidia Álvarez, abusada sexualmente desde los cinco años, durante 30 años por su padre, Arcedio Álvarez, con quien tuvo 8 hijos, prendió las alarmas en el país, otros casos similares ya habían sido registrados y judicializados en el norte del departamento.
Por ejemplo, el año pasado, un campesino de la vereda ‘Complejo bajo’ del municipio de Fresno, fue capturado luego de que las autoridades comprobaron que había violado a sus cuatro hijas y dejó en embarazo a una de ellas.
Lo más grave era que al parecer lo hacía con la complicidad de la madre de las menores. Se supo que cuando ella lo visitaba en la cárcel de Honda, donde paga una pena actualmente, le llevaba la ropa interior de las hijas para complacerlo.
Casos de incesto y de todo tipo que tienen que ver con abuso sexual y maltrato contra menores de edad, han causado rechazo generalizado a nivel del país, sin embargo, como dice la concejal Gilma Jiménez, quien actualmente lidera una campaña por la realización de un referendo que busca cadena perpetua para los violadores, en Colombia se olvida fácilmente.
Con el caso de Austria, el país se paralizó, pero en Colombia se hace el registro y de ahí no pasa. Abril es el mes de los niños en Colombia. “No sé por qué en este país se tiene el cinismo de celebrar el día a los niños cuando hay tanto horror en torno a ellos”, indica la concejal.
Según la Fiscalía, cada año en este país, se registran 200 mil casos de abuso y maltrato contra menores de edad, especialmente que están por debajo de los 14 años; 850 mil niños son maltratados, 35 mil explotados sexualmente y cada día 7 mueren de forma violenta por episodios de violencia sexual y ultraje.
Según la concejal Jiménez, hay casos en que ni siquiera las mismas autoridades colaboran debidamente. Esto lo dice porque en el evento de Alba Nidia, ella había buscado ayuda de la Comisaría de Familia y hasta del mismo alcalde pero no le habían hecho caso.
Esto ha ocasionado que se pida investigación en contra de Lilia Vargas, actual comisaria de familia de Mariquita y el alcalde Juan Carlos Acero, quienes al parecer hicieron caso omiso a la denuncia hecha por trabajadores sociales y otras personas que conocieron el caso y comenzaron a investigarlo desde hace varios meses.
Lilia Vargas, comisaria de familia, culpó de dicha omisión al anterior comisario, Jairo Durán, pero otras personas que trabajaron en la investigación señalaron que por el contrario, fue él precisamente el que denunció.