En cuarentena y con el agua hasta las rodillas se encuentran las personas en el corregimiento de Pogue (Chocó), después del desbordamiento de los ríos Bojayá y Pogue, en el comienzo de la temporada de invierno en el país.
Para protegerse de los estragos del agua, según informan pobladores locales, la mayoría de familias en esta zona rural de Bojayá está optando por ir a la parte superior del corregimiento, donde está ubicada la escuela de la comunidad de Pogue.
El registro parcial de afectados arroja que por lo menos 138 familias se han visto damnificadas por estos desbordamientos, esto significa un total de 523 personas.
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Dentro de la comunidad, además de sentir preocupación por lo sucedido, existe inconformidad ante el Gobierno Nacional porque desde hace más de un lustro, según un comunicado emitido hoy, llevan esperando una reubicación a una zona más segura para este tipo de situaciones.