En medio de una temporada de lluvias que no da tregua y que se supone puede extenderse por dos semanas más, Carlos Iván Márquez, director de Gestión del Riesgo del Ministerio del Interior, quien lleva 25 años de experiencia emergencias nacionales, le contó a El Espectador los detalles de la ola invernal.
¿Qué efectos ha dejado la ola invernal hasta ahora?
Llevamos 859 eventos en todo el país, lo cual incluye avalanchas, deslizamientos, inundaciones, tormentas eléctricas y vendavales. Esta situación ha dejado afectadas a 534 mil 825 personas, representadas en 120 mil familias. Lamentablemente hay 134 muertos, 114 heridos, 13 desaparecidos, 77 mil 925 viviendas averiadas y 967 destruidas.
¿Qué está haciendo el Gobierno Nacional?
Una inversión de 44 mil millones de pesos en asistencia humanitaria emergencia, en soporte para adquirir maquinaria y combustible, en subsidios de arrendamiento, obras de mitigación y programas de prevención y salud.
¿En qué se van a concentrar?
Tenemos un trabajo grande con la Unidad Nacional que está atendiendo la contingencia del río Bogotá. Tenemos la bomba más grande que se ha instalado en el país en Hipoandes (Bogotá), tiene la capacidad de evacuar 2,7 metros cúbicos de agua por segundo, la importamos desde Cartagena esta semana. El viernes vamos a colocar otra motobomba hacia la zona de Mosquera. Estamos apoyando al Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (FOPAE), con motobombas de 24 pulgadas en Patio Bonito. En el aeropuerto hay una motobomba de 24 pulgadas. En Cundinamarca hemos puesto 7 motobombas en Fómeque 7 motobombas.
¿Cómo están atendiendo la emergencia de Manizales?
Con el batallón de ingenieros estamos tramitando la postura de un puente de emergencia. Se han alquilado 45 carrotanques para el suministro de agua. Además mantenemos un soporte de subsidio de arriendo para los afectados en la segunda arremetida del acueducto. Se mantiene la alerta temprana y los planes de evacuaciones preventiva en el Eje Cafetero.
¿Qué pasa con el resto del país?
Estamos haciendo la distribución de ayudas en todo el país. Cundinamarca, Meta, Quindío, Córdoba, Sucre, Antioquia, Boyacá, Cesar, Santanderes, Chocó, Magdalena, Guajira, Valle del Cauca, Cauca, Tolima y Caquetá. Toda la asistencia son recursos a disposición de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres.
¿Cómo se han distribuido el trabajo?
El Gobierno Nacional tiene activados planes de contingencia con todos los ministerios. Por ejemplo, Vivienda tiene su plan de agua y saneamiento, Protección Social, planes en atención en salud; Transporte está al frente de carreteras, y hay 500 mil miembros de las Fuerzas Militares, Policía, Cruz Roja y bomberos para salir adelante con esta situación.
¿Después de tantos años al frente de la situación invernal, como define la actual temporada?
Este caso es el de una “Niña” que terminó en mayo pero generó una permanencia de “Niña” leve que aun hace efectos. Lo más grave es que llega en un momento donde el país está frágil y vulnerable, sin embargo, el sistema ha manejado fases varias: la preventiva lanzada en julio, luego el alistamiento, ahora la etapa de atención, para pasar a recuperación y rehabilitación. Se han facilitado recursos económicos técnicos y humanos, pero esta no es una situación como la de siempre por la vulnerabilidad del país. Esperamos que retorne pronto la normalidad.
¿Cuál ha sido a su juicio la temporada invernal más catastrófica del país?
Sin duda la de 2010-2011 fue la más fuerte en la historia de Colombia. El fenómeno de “La Niña” fue tan fuerte que afectó el Canal del Dique, La Gamarra, las vías nacionales, viviendas y golpeo la economía. Son tantas las consecuencias que es como si el país hubiera sufrido huracanes, terremotos y tsunamis que causaron daños estructurales. En resumen el país está recuperándose cuando lo coge esta afectación que de todas maneras es menor pues corresponde al rezago de dicha temporada.