Más allá de lograr que las negociaciones con las guerrillas desemboquen en el fin del conflicto armado, una de las prioridades del Gobierno es obtener respaldo de la comunidad internacional para financiar los eventuales acuerdos y echar a andar el posconflicto. En ese sentido apunta la gira que emprenderá mañana el presidente Juan Manuel Santos por Europa. Sin embargo, desde ya, en Colombia, la misión diplomática de la Unión Europea (UE) prepara la constitución de un fondo fiduciario que comenzará a operar en 2015 con la esperanza de que, simultáneamente, llegue la paz.
El miércoles pasado, el Gobierno y la UE anunciaron la firma de diez contratos por un valor cercano a los $37 mil millones “para la construcción de la paz en Colombia, el desarrollo rural y la lucha contra la desigualdad”, que se ejecutarán en zonas como el Canal del Dique y el Bajo Magdalena y en los departamentos de Caquetá y Guaviare en un plazo de dos años. Sin embargo, lo que no se hizo público fue que esta semana quedó en firme una iniciativa de la UE que pretende ser un motor financiero para la implementación de los acuerdos a los que se llegue con las Farc en La Habana (Cuba) y, si es el caso, con el Eln.
En diálogo con El Espectador, la embajadora de la UE en Colombia, María Antonia van Gool, explicó que será necesario un año, por lo menos, para preparar el fondo que contará con recursos de la misma organización, de algunos de sus estados miembros y de países que se encuentran en su línea diplomática. “En las respectivas sedes se necesita tiempo para alistar fondos o los equipos de asistencia técnica”, sostuvo.
La coordinación de ese fondo estará a cargo de la UE, pero las decisiones claves serán tomadas en consenso por los países miembros durante los próximos 12 meses. Por ejemplo, entre esas decisiones estará el imponer unas exigencias a Gobierno y Farc sobre el contenido del acuerdo firmado en lo relativo a víctimas, justicia o lucha contra el narcotráfico, solo para citar dos temas.
Otra de las cosas que tendrán que ser definidas será el momento específico en que el Gobierno contará con los recursos. Si será cuando el acuerdo esté firmado o refrendado, o cuando se dé la dejación de armas, entre otras opciones. También harán la priorización de inversiones (desarrollo rural o atención a víctimas, por ejemplo) en un diálogo permanente con el Ejecutivo.
Este tipo de fondos, que combinan recursos del organismo multilateral y de países, son posibles a partir de enero de 2013 (cuando cambió la legislación de la UE). “Los estados miembros no van a poner algo esperando ejecutarlo en tres o cuatro años. Puede haber países que prometan los recursos para tiempos futuros. Pero en el momento en que esté el fondo, vamos a tener recursos para desembolsar. En ese momento veremos si ya hay un acuerdo y si ya hay líneas de ejecución a corto y a largo plazo definidas por el Gobierno. Esperaremos”, agregó Van Gool.
El primer fondo se creó para la República Centroafricana, inmersa en dictaduras y rebeliones desde su independencia en 1960 y con un conflicto aún vivo, donde solo falta definir las líneas de inversión con el gobierno para los desembolsos en un ambiente de confrontación persistente. Y el segundo se está pensando para Siria, que ya completa más de tres años en situación de guerra civil. El de Colombia sería el tercero, pero el primero en implementarse con un acuerdo firmado o a punto de concretarse.
Hay varias modalidades de ejecución del fondo fiduciario. Puede ser un apoyo al presupuesto del Gobierno para un sector definido, como desarrollo rural o acción contra las minas. O pueden ser proyectos ejecutados por organizaciones no gubernamentales o autoridades locales, pero allí radica un problema clave y es que en la mayoría de los territorios donde se lleva a cabo la guerra, las autoridades son débiles y llevar una alta cantidad de recursos puede ser inviable para ejercer control.
Con esta posibilidad abierta, y consciente de que la situación financiera de los países de la Unión Europea no es la mejor, el presidente Santos viaja con dos propósitos, además de fomentar la inversión en este eventual fondo: conseguir el respaldo político de los gobiernos de España, Bélgica, Alemania, Portugal, Francia, Reino Unido y, por supuesto, de la Unión Europea; así como contarles a los mandatarios de esas naciones los avances y pormenores del proceso de negociación.
Fuentes del Gobierno le advirtieron a este diario que la gira presidencial está enmarcada en una estrategia a largo plazo. Si llega el momento en que se firmen los acuerdos y pasa un tiempo muy largo en la aplicación de los mismos, se va a generar una desconfianza e inquietud en la sociedad que podría echar al traste lo conseguido. Por esa razón, una de las prioridades del equipo cercano de Santos es acelerar, con las representaciones diplomáticas, la definición de los proyectos específicos y sus formas de financiación.
También será una de las prioridades del presidente establecer contactos con fundaciones y organizaciones sociales con fondos destinados específicamente al cuidado del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, temas enganchados directamente con el proceso de paz, en acápites como el relativo al narcotráfico. En últimas, aunque la gira sea por Europa, el epicentro del discurso diplomático seguirá estando en Cuba.
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@CamiloSeguraA