Las cifras sobre desnutrición infantil en La Guajira que presentó en junio el Instituto Nacional de Salud (INS) pusieron en evidencia un problema en el que el país aún debe trabajar mucho si lo quiere superar. Según la entidad, hasta ese entonces en el departamento caribe ese mal, que es de 1,32% en el país, había dejado un saldo de 108 menores fallecidos. Allí, como lo retrató la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de 2010, su incidencia es cercana a 28%. La del Vaupés es del 34% y la del Amazonas de 28,6%.
Pero, con el propósito de ponerle freno a esta dificultad, ayer se lanzó el Mes de la Nutrición Infantil, una nueva iniciativa liderada por la estrategia De Cero a Siempre, el Programa Mundial de Alimentos y la Fundación Éxito.
El propósito de esta iniciativa, que está encabezada por la primera dama María Clemencia Rodríguez, es llamar la atención sobre la importancia de unir fuerzas y mantener mejor informada a población para reducir los índices de mortalidad. Hace tres días, por ejemplo, se organizó una “lactatón” que invitaba a todas las madres de diez ciudades a lactar públicamente para evidenciar una vez más los beneficios de la lactancia materna y la importancia de hacer especial énfasis en los primeros mil días de vida de los niños, específicamente en los 270 días de gestación y en los 730 de los primeros dos años.
Además, con esta agenda, de la que harán parte varios foros académicos, también se busca empezar a dar los primeros pasos para cumplir con uno de los nuevos Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para 2030, de acuerdo con lo anunciado por la Organización de Naciones Unidas, el mundo deberá haber erradicado la desnutrición crónica.
En palabras de Deborah Hines, representante del Programa Mundial de Alimentos, la importancia de prestarle atención a este tema radica en que “los primeros mil días son considerados una ventana de oportunidad para la vida, pues ahí ocurren los máximos desarrollos en el ser humano. Una buena nutrición en los primeros años de vida mejora el capital humano y distintos indicadores poblacionales como la talla, la escolaridad, los ingresos. Invertir en la nutrición es invertir en equidad y desarrollo para Colombia”.
La idea es que este plan también sea incluido en los programas de gobierno de los candidatos a las elecciones regionales y así se logre cumplir la nueva meta: bajar la desnutrición a un solo dígito en 2015.
“Así como el país ha alcanzado metas económicas tan importantes como reducir el desempleo a un dígito, hoy el turno es para nuestros niños. Trabajaremos sin descanso para que la desnutrición crónica, registrada en 13,2% en 2010, baje a un dígito. Para eso necesitamos el apoyo de todos los sectores”, aseguró María Clemencia Rodríguez.