Claudia Patricia se acostó ese domingo a su lado para cuidarle el sueño. Tenía un poco de fiebre y quería estar segura de que su único hijo, Juan Felipe, pasara una noche tranquila. A las 10:00 p.m. su respiración sobresaltada la despertó, corrió por el termómetro, luego al baño para leerlo sin prender la luz y despertarlo. Todo pasó muy rápido. Cuando se dio cuenta su esposo lo tenía en brazos, pero él ya estaba inmóvil, azul, inconsciente.
En la clínica lograron reanimarlo. Médicamente no encontraban una explicación para ese episodio de convulsión que le había ocasionado un paro cardiorespiratorio. Fueron tres días de incertidumbre, de pegarse a Dios, de un dolor intenso que Claudia Patricia sintió que la mataba cuando a las 4:00 de la tarde de ese miércoles 29 de mayo de 2013 su angelito de cuatro años se fue. Lo único que quería era morirse. Ya nada tenía sentido.
Juan Felipe nació después de un buen tiempo de intentar convertirse en padres. La salud de Claudia Patricia y Martín estaba perfecta, pero quedar embarazados no fue fácil. Ese niño se volvió la ilusión de toda una familia. El primer hijo, nieto, sobrino. Ella decidió dejar de trabajar y suspender sus estudios, quería dedicarse plenamente a este momento que tanto había anhelado, prepararse sin afanes para la llegada de su bebé y entregarse en cuerpo y alma a cuidarlo. Y así fue.
Durante los primeros dos años se quedó con él. Al meterlo al jardín decidió retomar su vida profesional. La primera vez que convulsionó estaba con su mamá. "Me llamó angustiada a decirme que Juan Felipe estaba malito y había tenido que llevarlo a la clínica. Nos dijeron que era normal, que había tenido algo de fiebre y era consecuencia de ello. Me enseñaron los protocolos de cuidado cuando la temperatura subiera y ese domingo así lo hice. Pero algo pasó".
Juan Felipe nació el primero de abril de 2009 y lo bautizaron justo unos días antes de que partiera al cielo. El duelo de su muerte fue largo, agobiante. Pelearon con Dios y consigo mismos. Finalmente buscaron ayuda y la encontraron en un par de fundaciones que apoyan a personas que han sufrido la pérdida de un ser querido. Y Martín y Claudia Patricia lo lograron.
Hoy, su mensaje de vida lo comparten con otros padres. Su fortaleza se ha convertido en el bastón de quienes sienten que no pueden levantarse después de una tragedia como esta. Y hablar de Juan Felipe en una especie de catarsis.
Claudia Patricia otra vez sueña con quedar embarazada, están intentando pero por su edad las probabilidades no son tan altas. Entre tanto, viaja contando su historia, abraza con sus palabras a un grupo de mamás que buscan consuelo y organiza encuentros como el del próximo 2 de junio en Bogotá, en el que el médico y tanatólogo, Jorge Montoya, hablará del duelo infantil (informes: 3017910392).