
Habitantes de distintos sectores hacen filas para abastecerse de agua tras la emergencia provocada por la ruptura de una de las principales líneas de conducción del distrito.
Foto: Alcaldía de Buenaventura
Lo primero que hizo María Isabel Quintero cuando volvió el agua no fue bañarse ni cocinar, fue llenar todos los recipientes que tiene en su casa. Después de lavar la ropa acumulada durante días, hizo aseo y ahora trata de recuperar la rutina que desde hace dos semanas giró alrededor de una sola preocupación: conseguir agua suficiente para pasar el día.
Pese a que se trató de una crisis, en Buenaventura almacenar agua hace parte de la cotidianidad, porque simplemente el sistema no tiene cómo garantizar el agua las 24 horas del día. Lo que pasó...