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10 Feb 2022 - 2:41 a. m.

Las tareas por hacer tras el derrumbe en Dosquebradas y Pereira

Las autoridades locales anunciaron ayudas a las familias que tuvieron que salir de la zona, mientras que el Gobierno Nacional se comprometió a apoyar y acelerar la construcción de nuevas viviendas. El clima ha dificultado el rescate de los desaparecidos.
 Ayer se recuperó el cuerpo de una persona desaparecida. Los equipos de socorro siguen en la búsqueda de otras tres. / Santiago Ramírez
Ayer se recuperó el cuerpo de una persona desaparecida. Los equipos de socorro siguen en la búsqueda de otras tres. / Santiago Ramírez

Con el clima en contra, la búsqueda de las víctimas continuó ayer en el sector de La Esneda, sobre la avenida del Río, donde en la madrugada del pasado martes ocurrió un grave deslizamiento que dejó 16 personas muertas, 35 heridas y por lo menos tres desaparecidas, así como obligó la evacuación de 76 familias que habitaban la zona aledaña.

El tiempo no solo ha permitido conocer más de las víctimas, como David de Jesús Alzate, de 80 años, quien estaba de cumpleaños y falleció junto a uno de sus hijos, sino además tener más detalles, como que la noche previa a la tragedia cayó la mitad de agua lluvia que se registró en enero de este año en la región. Además de esto, está claro que se trataba de un desastre anunciado y que como tal ya se había advertido.

Al respecto, el director de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), Julio César Gómez, señaló a diferentes medios que la entidad desde hace tiempo ha alertado a la comunidad por el alto riesgo de esta ladera, tanto por la pendiente como por las fallas geológicas que hay en la zona, cuyo riesgo aumentó con la afectación de terceros de una acequia (zanja de agua), que cruzaba por la parte alta de la ladera y por la cual se comenzó a filtrar el agua entre la montaña, lo que finalmente produjo el deslizamiento.

Además, un informe de la Carder ya se había referido a los riesgos por erosión y movimientos de masa de varios barrios de Pereira (La Esneda no es considerado de invasión), como de las casas ubicadas cerca de la vertiente sur del río Otún, entre las calles 10 y 45, entre las que se encuentra la zona de la tragedia, que hoy continúa en alerta por posibles deslizamientos.

La respuesta ha tenido que ser conjunta. El derrumbe ocurrió entre La Esneda y la avenida del Río, que es una zona limítrofe entre Pereira y el municipio de Dosquebradas, por lo que habitantes de ambas zonas se vieron afectados. De acuerdo con el alcalde de la capital risaraldense, Carlos Maya, fueron 22 las viviendas que tuvieron que ser evacuadas de la zona de Pereira y 54 del lado de Dosquebradas, quienes han sido atendidas en un alojamiento temporal en hoteles y en una escuela cercana a la zona de la tragedia, mientras se define la entrega de ayudas a mediano plazo.

“Con la declaratoria de la calamidad pública en Pereira y Dosquebradas se formaliza la solicitud de los subsidios de arrendamiento para las víctimas, que la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres aprobó por tres meses. Asimismo, la entidad va a apoyar los estudios geotécnicos para hacer todos los análisis de riesgo en la ladera y el área aledaña”, indicó la Alcaldía de Dosquebradas.

Además de la declaratoria de la calamidad pública en la zona, ayer llegó a la zona el ministro del Interior, Daniel Palacios, quien se comprometió a destinar $9.000 millones para dar respuestas a largo plazo a los damnificados. “Hacemos presencia en Pereira para que todo el Gobierno Nacional de manera coordinada pueda acompañar a la Gobernación y la Alcaldía para la atención de las víctimas y ofrecer soluciones a través del Ministerio de Vivienda para esas reubicaciones”.

En esto se lograron avances, pues en medio de las reuniones con el Gobierno y la Gobernación se ofrecieron tres predios en los sectores de La Virginia, Caimalito y cerca del nuevo hospital en Pereira para empezar a construir las viviendas a las que serían reubicadas las 76 familias, por lo que desde la otra semana se harán visitas técnicas para analizar sus condiciones.

“Estamos satisfechos porque hay voluntad política por parte del Gobierno Nacional y nuestra para trabajar con mucha celeridad, y antes de que termine este gobierno, poder tener una solución a los damnificados”, dijo el alcalde de Dosquebradas, Diego Ramos, quien de paso señaló que en su municipio hay por lo menos 480 viviendas en riesgo.

Por su parte, el gobernador de Risaralda, Víctor Manuel Tamayo, habla de alrededor de 84 invasiones en Pereira y llamó la atención sobre la renuencia de los damnificados, en varios sectores del departamento, de irse de los lugares en riesgo, pese a que en tragedias como esta llegan a perderlo todo, por lo que además considera que se deben hacer obras de mitigación que reduzcan el riesgo en este tipo de zonas.

“Hay que hacer unas obras complementarias y unos estudios a un canal que cruza hacia arriba y por eso nosotros después de tener la propuesta definitiva nos vamos a unir entre todos para poder hacerlas, y miraremos hacia el futuro temas de reubicación que serán indicados por los estudios”, dijo Tamayo, con respecto a lo que se priorizará en la zona en la que ocurrió el reciente derrumbe.

Los mandatarios tienen claro que más viviendas corren altos riesgos en estas zonas, por lo que además de priorizar la respuesta a las familias que esta semana lo perdieron todo, será necesario que no se pierda de vista al resto, pues al fin de cuentas está claro que en la prevención debe estar la primera respuesta, pero sobre todo la permanente y no solo cuando los focos están en estas zonas por tragedias como esta.

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