Las fuertes lluvias que se han registrado volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de distintos sectores de Santa Marta y otros municipios del Magdalena frente a los eventos hidrometeorológicos. En la capital del departamento, el balance oficial reporta siete viviendas completamente destruidas y otras 29 con pérdida de enseres, mientras que en la Zona Bananera los fuertes vientos ocasionaron nuevos daños en cultivos de banano.
La emergencia activó el Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde las autoridades coordinan las labores de atención, monitoreo y prevención. La Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Ogricc) identificó inicialmente nueve puntos con mayores afectaciones en el perímetro urbano y otros sectores rurales en Minca y Bonda, donde las precipitaciones ocasionaron daños en terrenos e infraestructura vial.
Siete viviendas quedaron destruidas
De acuerdo con el balance entregado por la Alcaldía, las siete viviendas que resultaron totalmente destruidas están ubicadas en Los Alpes B, Timayuí 1 y El Boquerón. Dos de los inmuebles afectados se encuentran en Los Alpes B, cuatro en Timayuí 1 y uno en El Boquerón. A esto se suma la pérdida de enseres registrada en otras 29 viviendas.
Las autoridades también reportaron afectaciones en sectores como Manzanares, Los Cocos, Los Alpes A y B, Timayuí 1 y 2, Taganga, Pantano y Santa Mónica. En las zonas rurales de Minca y Bonda, la intensidad de las lluvias generó afectaciones sobre terrenos y vías, dificultando la movilidad de algunas comunidades.
Darío Linero Mejía, jefe de la Ogricc, explicó que "el Distrito mantiene la coordinación con organismos de socorro y empresas de servicios públicos para atender los puntos críticos. Desde el domingo se desplegaron labores para retirar árboles y residuos en sectores como Manzanares, Puerto Mosquito y la desembocadura del río".
El río Manzanares volvió a mostrar el problema de las basuras
Uno de los efectos más visibles de las precipitaciones se produjo en el río Manzanares. La fuerza de la corriente arrastró grandes cantidades de residuos hasta su desembocadura, dejando nuevamente expuesto un problema que trasciende la emergencia climática: la disposición inadecuada de basuras en canales, quebradas y afluentes.
Las autoridades insistieron en que los residuos pueden convertirse en un factor que agrave las inundaciones al obstruir los sistemas de drenaje y los cauces naturales. Por ello, el llamado a la ciudadanía es a no utilizar ríos, canales y quebradas como sitios de disposición de desechos. En ese sentido, la administración distrital reiteró que: “eviten arrojar basuras a los ríos y evitar obstrucción en los afluentes; así mismo, buscar un lugar seguro en caso de registrarse fuertes lluvias”.
El episodio también dejó una advertencia para quienes viven cerca de los ríos Manzanares y Gaira. Tras el PMU, las autoridades recomendaron permanecer atentos a cualquier cambio en el comportamiento de los afluentes y, ante un aumento repentino del caudal o un sonido inusual, salir preventivamente de las viviendas y desplazarse hacia lugares seguros.
Zona Bananera, otro frente de afectación
Mientras Santa Marta enfrentaba inundaciones y daños en viviendas, en la Zona Bananera el impacto estuvo marcado por los fuertes vientos. José Francisco Zúñiga Cotes, presidente de la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama), aseguró que el episodio del fin de semana corresponde al sexto evento de vientos que afecta al sector durante 2026.
“Difícil situación en el municipio Zona Bananera, Magdalena. Ayer sufrimos el sexto evento de vientos en lo corrido del año, dejando nuevamente afectaciones en los cultivos”, señaló Zúñiga.
Las imágenes dadas a conocer por productores muestran plantas de banano derribadas en diferentes fincas. La nueva afectación llega después de otros episodios registrados durante el año que ya habían generado pérdidas importantes para pequeños productores.
Un departamento que permanece bajo vigilancia
La situación actual se suma a un historial reciente de emergencias relacionadas con lluvias y vientos en diferentes municipios del Magdalena. En agosto, la Gobernación reportó seguimiento a situaciones registradas en municipios como Chibolo, Concordia, Plato, San Zenón, Pivijay, Santa Bárbara de Pinto, Sabanas de San Ángel, Cerro de San Antonio, Pijiño del Carmen, Ariguaní y Tenerife.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es evitar que las lluvias que puedan presentarse durante las próximas horas se conviertan en nuevas emergencias. El llamado se concentra en mantenerse informado por los canales oficiales, no cruzar corrientes de agua, evitar permanecer cerca de ríos y quebradas durante aguaceros intensos, asegurar techos y ventanas y reportar oportunamente cualquier situación de riesgo.
Entre las recomendaciones entregadas por la Alcaldía también se encuentra “evitar espacios abiertos, zonas altas o permanecer debajo de árboles durante tormentas eléctricas”, así como “no transitar cerca de arroyos, quebradas o zonas susceptibles a inundación durante lluvias intensas” y “no cruzar corrientes de agua a pie o en vehículo”.
Para quienes deban movilizarse por carretera, la administración recomendó “reducir velocidad y aumentar la distancia de seguridad en carretera por baja visibilidad y acumulación de agua”, además de asegurar techos y ventanas ante la posibilidad de ráfagas de viento.