13 Mar 2017 - 2:00 a. m.

Los planes del frente 21 de las Farc

Los guerrilleros alojados en la zona veredal El Oso, en Planadas, sur del Tolima, anunciaron que, tras la dejación definitiva de las armas, se quedarán en la región. Buscarán crear proyectos agrícolas y fortalecer procesos educativos para recuperar su cultura.

Olga Lucia Garzón

En 40 casas, con cinco habitaciones cada una, se acomodarán los 200 guerrilleros del frente 21 de las Farc que se encuentran en la zona veredal de normalización en el corregimiento de Gaitania, en Planadas, el sur del Tolima.

Su proyecto es construir un caserío y quedarse, porque la mayoría de los combatientes que son de la región quieren estar con sus familias y porque no tienen a dónde ir, dice Wilson Saavedra, comandante del frente subversivo en proceso de desmovilización.

En la zona, las obras prometidas por el Gobierno Nacional no han avanzado más del 8 %. Apenas se han levantado tres planchones, la escasez de agua los tiene en aprietos, y mientras esperan que se les llame para realizar el registro y la dejación de su armamento, los guerrilleros ayudan en las labores del asentamiento, que ya se imaginan como corregimiento, y planean sus actividades futuras como comunidad.

Según Saavedra, con el dinero que van a recibir comenzarán la implementación de proyectos productivos agrícolas, entre ellos el café especial, y proyectos pecuarios, como cría de ganado, cerdos y gallinas.

Asimismo vislumbran un sistema educativo social comunitario que derive en una escuela y un colegio, y en la llegada de una universidad para que los excombatientes y campesinos de la región puedan elevar el nivel académico y rescatar su cultura y su arraigo.

“Esto ayudará para que ellos se preparen, tengan un buen nivel de vida y no tengan la necesidad de irse a las ciudades a engrosar los cordones de desempleo y miseria o integrarse a grupos delincuenciales”, asegura Saavedra.

Otra de las ideas que tienen es un proyecto político que suponen prometedor, teniendo en cuenta que podrán expresar sus ideas y exponerlas a la votación del pueblo sin ser perseguidos.

Los guerrilleros rasos también tienen propósitos. Por ejemplo, Esmeralda, quien lleva siete años en las filas y se dedicó a la enfermería dentro del grupo, adelanta un curso de periodismo online, pues sueña con trabajar en radio o televisión, para, según ella, contar la verdad sobre la vida dentro de las Farc.

Por su parte, Anderson, quien estuvo tres años en la cárcel, regresó a la guerrilla y ahora se dedica a tejer en crochet, hacer bolsos, moños y manillas para vender.

El anuncio de organizarse en la vereda lo hace Wilson Saavedra luego de que 28 generales de las Fuerzas Militares expresaran a través de una carta al presidente de la República, Juan Manuel Santos, su preocupación por que las Farc creen zonas que puedan perturbar el orden público, o lo que hace más de 50 años se llamó repúblicas independientes.

Para el jefe guerrillero, el concepto de repúblicas independientes está mandado a recoger desde el ataque a Marquetalia.

“Fueron generales que se gastaron su vida persiguiendo a las Farc y no fueron capaces de acabarlas y están molestos. Estas son expresiones dañinas y malintencionadas para el proceso”, dijo Saavedra.

Actualmente se llama vereda El Oso, pero las Farc la rebautizaron como Marquetalia, cuna de la resistencia, en honor a la verdadera Marquetalia, la histórica zona donde se desarrollaron los primeros combates entre el Ejército y las Farc en 1964.

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