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28 Jun 2021 - 3:03 p. m.

Más de 500 indígenas están confinados en Risaralda por acciones de grupos armados

La comunidad de Kachindó, en Puerto Rico (Risaralda), está confinada hace más de un mes por temor a ser víctimas de los grupos armados. La población Embera Katío de Palmira, en Bagadó (Chocó), se desplazó hasta el otro resguardo indígena donde están confinados también.
Indígenas atendidos por la Alcaldía de Pueblo Rico en desplazamiento en marzo de 2021. / Imagen de referencia.
Indígenas atendidos por la Alcaldía de Pueblo Rico en desplazamiento en marzo de 2021. / Imagen de referencia.
Foto: Cortesía

Las acciones de los grupos armados en la frontera entre Risaralda y Chocó sigue dejando a las comunidades indígenas entre el confinamiento y el desplazamiento. En este caso, dos pueblos originarios están confinados por el accionar del Ejército de Liberación Nacional (Eln). En marzo de este 2021 hubo un desplazamiento de miembros de la comunidad de Cevedé del resguardo Indígena Tahamí, en Bagadó (Chocó), quienes llegaron a Pueblo Rico (Risaralda).

“Kanchidó es una comunidad indígena de Pueblo Rico y tiene algunos lazos con otra que se llama Palmira que es del Chocó. Por hechos que afectan a ambas, que tienen que ver con grupos armados, la primera está confinada y al mismo lugar llegaron desplazados los de Palmira. Es decir, en el mismo lugar se encuentran ambas. Son aproximadamente 500 personas en total”, le aseguró Danilo Mejía, personero de Pueblo Rico, a El Espectador.

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En este caso las víctimas de las acciones de los grupos armados están separada en dos comunidades indígenas. Según Mejía, de la comunidad embera katío del resguardo de Palmira son cerca de 250 y de Canchidó son cerca de 260. En total, son 510 personas que están en la misma comunidad, unas desplazadas y otras confinadas.

“Esto está sucediendo hace más o menos mes y medio. La Personería tomó las respectivas declaraciones y junto con la Defensoría, la Unidad para las Víctimas y la administración municipal, hizo presencia de inmediato en territorio. La entrega de la ayuda humanitaria ha tenido tropiezos, debido al paro y al covid”, dijo el personero. El funcionario también confirmó que el jueves habrá una reunión con las comunidades para intentar el regreso de la comunidad embera katío a Bagadó.

En marzo de 2021, miembros de la comunidad indígena embera katío, habitantes de la comunidad de Cevedé, salieron desplazados de su territorio hasta Pueblo Rico. El 17 de febrero, miembros del Eln incursionaron en la zona del Alto Andáguedad, en Bagadó, donde está ubicada esa comunidad. El 3 de marzo, como lo confirmó Modestho Serna, asesor de paz de la gobernación de Chocó, el Eln asesinó a Alejandro Manúgama, médico tradicional y guardía embera.

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El 27 de febrero de 2018, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana para el municipio de Bagadó en la que señalaba que en esta zona del país hay presencia del Eln, a través del Frente de Guerra Occidental Manuel Hernández “El Boche”. Estas situaciones están presentándose desde el Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y la exguerrilla de las Farc.

“El territorio del municipio de Bagadó, representa un valor estratégico para los grupos armados ilegales, debido a las posibilidades de comunicación, movilización y abastecimiento de las estructuras armadas entre los departamentos de Chocó, Antioquia y Risaralda y las subregiones del Atrato, San Juan y Baudó, por caminos naturales entre los Farallones del Citará, el Cerro de Caramanta y los afluentes hídricos de los ríos Atrato y San Juan y a través de la carretera interdepartamental Tadó- Risaralda”, aseguró la Defensoría.

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