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Milagro en la selva de Chocó

A punta de coco y agua sobrevivieron la mujer de 19 años y su bebé, de cuatro meses, durante cuatro días en la selva del Alto Baudó, luego de que la avioneta en la que viajaban se accidentara.

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Redacción Nacional
26 de junio de 2015 - 02:47 a. m.
María Nelly Murillo fue trasladada ayer de Quibdó al Hospital San Vicente Fundación, en Medellín. / Luis Benavides
María Nelly Murillo fue trasladada ayer de Quibdó al Hospital San Vicente Fundación, en Medellín. / Luis Benavides
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Una pañalera, una sandalia, un registro civil y un teléfono celular con más de 30 llamadas salientes fueron las señales de vida dejadas en la selva de Chocó por María Nelly Murillo Moreno y las que impidieron que los rescatistas se rindieran en la búsqueda de la mujer de 19 años y su bebé de cuatro meses, que habían desaparecido desde la tarde del sábado después de que la avioneta en la que viajaban se accidentara.

La travesía de esta valiente joven comenzó hace seis días, cuando la aeronave tipo Cessna 303, con matrícula HK-4677G, que cubría la ruta Nuquí-Quibdó, cayó en la selva del Alto Baudó. Aunque la avioneta fue avistada por la Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea a 30 millas de la costa Pacífica, las condiciones climáticas eran difíciles para que el equipo de rescatistas descendiera al terreno. Fue hasta el domingo que los socorristas llegaron al lugar exacto del siniestro y encontraron sin vida al piloto Carlos Mario Ceballos.

La puerta de la aeronave estaba abierta, lo que indicaba que María Nelly había salido con vida de ésta. En el interior encontraron un coco y un machete, pero, ¿dónde estaban ella y Yuder Stewar, su hijo? El enigma seguía a la par que las operaciones por encontrarla. Luego de cuatro días y después de caminar diez kilómetros siguiendo las huellas que dejó la joven, los socorristas lograron ubicarla con vida, acostada en un árbol y con su bebé en brazos.

Como toda una heroína, María Nelly sobrevivió en la vasta selva chocoana alimentándose sólo de coco e hidratándose con agua de los ríos. Con una hoja lograba recolectar el líquido y dárselo de beber a su hijo, a quien también amamantó hasta que sus senos se debilitaron. Había salido de la aeronave en busca de mineros o de un pueblo cercano para pedir auxilio.

Las pistas que había dejado la mujer en el camino (una sandalia, el registro civil del menor y su celular) sirvieron para que los rescatistas se aproximaran a la zona donde se encontraba refugiada.

El coronel del Comando 5 de la Fuerza Aérea, Héctor Luis Carrascal Varela, explicó que una avioneta siniestrada fue ubicada gracias a una aeronave de inteligencia que detectó las señales satelitales y luego los brigadistas descendieron al sitio y emprendieron la búsqueda de los desaparecidos. A través de un helicóptero con un equipo de perifoneo, que amplifica el sonido, los rescatistas alentaron a la mujer para que gritara y así fue como ésta logró ser avistada por Acisclo Rentería Palacios, rescatista de la Cruz Roja. “La fortaleza de esta mujer es increíble. La selva chocoana es inhóspita, húmeda, los árboles son muy grandes y dificultan la visibilidad. Las condiciones eran extremas”, dijo Carrascal Varela.

María Nelly y su bebé fueron trasladados el miércoles en un helicóptero de la Fuerza Aérea al hospital de segundo nivel San Francisco de Asís, en Quibdó. Ayer, la madre fue remitida al Hospital San Vicente Fundación, en Medellín, para recibir atención especializada, ya que presenta quemaduras de primer y segundo grado en sus brazos y piernas, así como una fractura abierta de peroné en el pie derecho. El bebé, quien se encuentra en buen estado de salud, permanece en la casa de unos familiares.

Por Redacción Nacional

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