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Más de un centenar de uniformados del Ejército y la Policía tienen custodiada la ciudad, que se convirtió para las autoridades en la más asediada por las Farc este año, pues la capital fue víctima hace dos semanas del séptimo atentado con artefactos explosivos de 2009. Dichos ataques se suman al secuestro del concejal de Garzón, también en el Hulia, Armando Acuña.
Dos milicianos de la columna Teófilo Forero de las Farc, en el centro de Neiva, dejaron abandonada una bomba de mediano poder en el edificio de las Empresas Públicas de Neiva. Un habitante de la calle que dormía resultó herido y la edificación sufrió daños considerables.
Flavio Heriberto Mesa, comandante de la Policía del Huila, responsabilizó a las Farc y dijo que atacan porque están celebrando el aniversario de su fundación. Lo preocupante es que estos ataques se volvieron comunes, pues el primero se registró el 16 de enero de 2009 en el centro comercial Los Comuneros, donde la guerrilla activó un carro bomba en el parqueadero del establecimiento.
Un mes después, Ferrecementos del Huila, fue blanco de un artefacto explosivo y días después dos supermercados: Comfamiliar del Huila y Superior, en los que explotaron dos granadas de fragmentación dejando perdidas de más de $2 mil millones.
La ciudad marchó en contra de las Farc y el terrorismo el 22 de abril de 2009. Sin embargo, los rechazos no tuvieron eco porque las Farc en la madrugada del 18 de mayo atentaron contra la empresa de lácteos Alpina, en el sur de Neiva. El 18 de agosto de 2008, la misma empresa había sido atacada por milicianos de las Farc que lanzaron una granada y destruyeron parte de la edificación.
“No nos vamos a dejar amedrentar. Hago un llamado a la comunidad para que colabore con las autoridades y ayude a capturar a los responsables”, dijo el alcalde de Neiva, Héctor Aníbal Ramírez, quien recordó que en octubre de 2008 las Farc ingresaron al hotel Plaza y el Sulicam y activaron dos bombas dejando un muerto y 11 más heridos.
“El clima de inseguridad se siente en todos los rincones”, dijo Ariel Rincón Machado, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Neiva.
“No me siento seguro, ni como concejal ni como ciudadano”, dijo el presidente del Concejo de la ciudad, Jesús Garzón Rojas, al agregar que no se necesitan más policías para vigilar la capital, sino estrategias de inteligencia. Luis Alfonso España, diputado y ex presidente de la Asamblea del Huila, dijo que pese a los controles de las autoridades ha faltado mayor presión.
“No se tienen pistas”
Pese a las exigencias del presidente Álvaro Uribe de rescatar con urgencia a Armando Acuña, concejal de Garzón secuestrado por las Farc, las autoridades siguen sin pistas de su paradero.
El dirigente, de 45 años y oriundo de Zuluaga, pueblo a media hora de Garzón, fue secuestrado por veinte guerrilleros de las Farc que llegaron hasta el recinto del Concejo e intentaron privar de la libertad al alcalde del pueblo y a 15 concejales de la localidad. La reacción de las autoridades frustró el secuestro masivo.
Los concejales que salieron ilesos narraron que los guerrilleros llegaron al recinto de sesiones, hablaron de una amenaza de bomba y los llamaron en orden alfabético. El primero era Armando Acuña. “Cuando el pasó al frente, se escuchó la balacera y se lo llevaron”, narró uno de los dirigentes que por temor pidió omitir su nombre.
Este miércoles los pobladores de Garzón marcharán contra el secuestro del Concejal. El jefe de operaciones de la Policía Nacional, general Orlando Páez, ordenó reforzar la seguridad de todos los concejales del país en las sesiones en las que participen y sus desplazamientos.