Durante la Noche de Velitas, celebrada el pasado sábado, las autoridades atendieron 4.392 riñas en todo el país, que dejaron 66 lesionados, 251 menos que el año pasado; es decir, una reducción del 79%. De la misma forma, 478 personas fueron capturadas, en su mayoría por los delitos de porte ilegal de armas, hurto a personas y hurto a residencias. Igualmente, se incautaron 4.551 kilos de pólvora, especialmente en Bucaramanga, Popayán, Cúcuta, Medellín y Bogotá.
En su informe, la Policía recordó que hay recompensas de hasta 5 millones de pesos por información que permita incautar grandes cantidades de pólvora, “así como bodegas de almacenamiento masivo de juegos pirotécnicos que no cuenten con el aval legal”. De la misma forma, hizo un llamado a los colombianos “para que solucionen de manera pacífica sus diferencias personales. Está demostrado qué corta es la distancia que separa la riña del homicidio”.
En la jornada, cuatro adultos y dos menores de edad, resultaron quemados con pólvora en Bogotá. Cinco fueron dados de alta y uno, el caso más grave, es un bebé de un año y medio que permanece en el Hospital Simón Bolívar.
En declaraciones a Caracol Radio el secretario de Salud, Aldo Cadena, aseguró que lo que se conoce hasta ahora es que “el bebé estaba cerca de un volcán que estaban prendiendo sus familiares y una chispa le quemó la cara. Hay que esperar cómo evoluciona para determinar las secuelas”.
De otra parte, una joven de 19 años identificada como Natalia Posada murió en Medellín tras la explosión de una polvorería y se convirtió en la primera víctima fatal en Colombia en esta temporada de fin de año.
Mientras tanto, las autoridades de Barranquilla reportaron dos personas quemadas, una menor de edad y uno adulto de 25 años. Sin embargo, las heridas no fueron de gravedad.