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28 Jan 2021 - 5:55 p. m.

Pastor de comunidad que se prepara para el fin del mundo renunció como docente

A la espera de que este jueves ocurra el fin del mundo, 25 personas se encuentran encerradas en una vivienda de una población rural del norte de Colombia y, lideradas por un pastor religioso, manifestaron que este día será la segunda llegada de Jesucristo.

Con información de EFE

El ICBF y la Secretaria del Interior de Sabanalarga intervinieron en la edificación para restablecer los derechos de los niños.
El ICBF y la Secretaria del Interior de Sabanalarga intervinieron en la edificación para restablecer los derechos de los niños.
Foto: Alcaldía de Sabanalarga

Las 25 personas hacen parte de tres familias residentes en la ciudad colombiana Barranquilla y que desde hace dos semanas viajaron 50 kilómetros para esperar “el juicio final” en Isabel López, una población ubicada en el departamento de Atlántico.

El pastor Gabriel Alberto Ferrer Ruíz, quien encabeza el grupo de feligreses, hasta el pasado mes de diciembre se desempeñaba como profesor en la Universidad del Atlántico, cargo al que renunció.

En su carta de dimisión el docente dice que lo hizo irrevocablemente “por una orden directa que me dio el Señor Todopoderoso”.

”Ya está a punto de manifestarse el poder de la resurrección de Cristo en los que murieron creyendo en Él, y se manifestará la vida eterna, la victoria sobre la muerte que ha aquejado al hombre durante estos seis mil años en que ha estado sobre esta Tierra, sobre la cual pesa la maldición del pecado”, expresó Ferrer en su carta de dimisión como profesor de lingüística.

Al igual que el pastor Gabriel Ferrer y siguiendo las indicaciones que les dio, los demás fieles renunciaron a sus trabajos y vendieron todas sus pertenencias porque “ya no van a necesitar esos bienes materiales”.

Hace varios días los pobladores de Isabel López alertaron a las autoridades sobre las tres familias que llegaron a finales del mes de diciembre y estaban viviendo en la casa donde colocaron un letrero con el conteo regresivo de los días que hacían falta para “la segunda llegada de Cristo”.

“Estoy sufriendo con un hijo que ya siendo profesional y ya trabajando, decidió dejar todo tirado para irse tras el pastor. El pastor los ha encaminado a ellos para decirles que el 28 de enero va a venir Jesucristo. Todos estamos consternados porque ya se han visto casos en otros lados, que bajo estas premisas, han fallecido o han sido envenenadas las personas”, aseguró en diálogo con Caracol Radio el padre de uno los seguidores del culto.

“Ahora mismo muchos están vituperando, diciendo que nos vamos a suicidar, y con respecto a esto quiero decir que los que alientan el suicidio son los apóstatas, y no dicen la verdad porque los suicidas se van al infierno”, afirmó el pastor en un video que se conoció recientemente.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Secretaria del Interior, hicieron este miércoles una intervención en el lugar para restablecer los derechos de los niños presentes. Así lo informó Vicente Carlos Berdugo, secretario interior del municipio. “Por parte del ICBF se tomó la decisión de dejar a los niños en custodia provisional con unos familiares de las personas que practican este culto”, explicó Berdugo.

Al respecto, el comandante de la Policía Atlántico, coronel Hugo Molano, manifestó a los medios de comunicación que la Policía de Infancia y Adolescencia visitó el sitio ante la denuncia de la comunidad de que a los niños los estaban sometiendo al ayuno. ”Lo que encontramos allí fue a tres familias. Ellos dicen que no hay nadie obligado, sino que las tres familias residen allí y es el sitio donde van a otras personas a escucharlos”, anotó el coronel Molano.

Luego de la inspección las autoridades consideraron que la comunidad religiosa no estaba violando ninguna norma y les permitió seguir congregados en consideración de la libertad de culto consagrada en la Constitución colombiana. Jorge Manotas, alcalde de Sabanalarga, que es el municipio del que hace parte Isabel López, anunció que vigilarán de cerca a esta comunidad religiosa ya que existe preocupación por el desenlace que pueda tener la situación.

Las autoridades mantienen vigilancia a las afueras de la casa del pastor, ubicada en el barrio Los Nogales de Barranquilla, hasta donde también han llegado familiares de las personas que hacen parte del culto.

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