Este jueves Miembros de la Asociación Nacional de Trabajadores del Sistema Judicial Colombiano, Asonal, cerraron el Palacio de Justicia de Bucaramanga, según ellos hasta que el Consejo Superior de la Judicatura resuelva la situación de hacinamiento que se presenta en el calabozo de este edificio.
Las celdas que se encuentran dentro del Palacio, de acuerdo con sus encargados, funcionan de manera transitoria hasta que los detenidos son llevados a las audiencias o presentados ante un juez de garantías.
Sin embargo, esta medida transitoria en el Centro de Servicios Judiciales de la ciudad se convirtió en un verdadero calvario cuando los detenidos, ubicados en celdas de 3x4 metros, denunciaron hace poco más de dos meses que no tenían colchonetas, cobijas, almohadas, ni recibían comida o veían la luz del sol.
La coordinadora del Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga, María Inés Sánchez Castellanos, dijo en entrevista con vanguardia.com que "este calabozo no está adecuado para estancias permanentes sino de tránsito. La alimentación la están supliendo las familias de los detenidos. A veces les traen, otras no. Algunos abogados se compadecen y en una que otra ocasión les pagan el almuerzo a algunos. La situación de salubridad y de alimentación es crítica”.
Por esta razón, la agremiación cesó labores luego de una votación en la que 310 trabajadores votaron a favor y 22 en contra, y señalaron también que a raíz de esta crítica situación se han presentado “riñas internas, intentos de suicidio, conato de incendios, disturbios, daños locativos y pánico entre los empleados".
Los recluidos, por su parte, al parecer estarían planeando un ataque con materia fecal como protesta.