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Mientras los damnificados del sismo que sacudió el centro oriente del país empiezan a abandonar los albergues en los que se refugiaron, los organismos de socorro centran su atención en una nueva emergencia, que no dio tiempo ni siquiera para atender la primera: la ola invernal.
Quetame, Cundinamarca, se convirtió en el símbolo de la tragedia. El 60% de sus casas deben ser reconstruidas y 2.500 personas resultaron damnificadas. Pese a que el servicio eléctrico ya fue restablecido, aún no se han recuperado los de agua potable y gas natural. La zona permanece incomunicada debido a derrumbes en la vía que de Bogotá conduce a Villavicencio y algunas de las ayudas no alcanzaron a llegar a sus destinatarios.
El pueblo ya no sólo está en silencio, sino semiinundado y sus habitantes claman porque las lluvias amainen para que la fase de reconstrucción comience pronto. Entre tanto, las regiones que anunciaron su ayuda comienzan a guardar reservas para paliar sus propias emergencias.
Uribe promete ayudas
Con su equipo de gobierno, el presidente Álvaro Uribe visitó, un día después del sismo, la zona de Quetame y Puente Quetame, y anunció que el Ejecutivo ofrecerá ayudas como subsidios de arrendamiento para quienes perdieron su vivienda, albergues temporales con recursos sanitarios necesarios y brigadas de salud y educación. Asimismo, aseguró que se realizarán los trámites pertinentes para abrir una cuenta bancaria y facilitar los giros de los recursos para los damnificados.
Otros casos
El domingo, en las veredas de El Calvario y San Francisco, en el departamento del Meta, se presentaron varias réplicas. Durante el sismo, en el casco urbano, se averiaron unas 20 casas. La vereda San Francisco quedó incomunicada por causa de derrumbes que se dieron en la única vía de acceso. En la vereda San Isidro de Parrado, con jurisdicción de San Francisco, se cayeron siete viviendas.
En Fómeque se reportaron 18 viviendas colapsadas, al igual que el cementerio, el hotel, la alcaldía y el Banco Agrario. Por otro lado, en la carretera Bogotá-Villavicencio hubo más de 10 derrumbes que provocaron el taponamiento de la vía y varios accidentes graves.
En Guayabetal, por su parte, se reportaron 200 familias en condiciones de emergencia y, hasta el momento, 110 viviendas destruidas.
Alerta por desbordamiento del Magdalena
Las autoridades de emergencia nacionales tienen bajo la lupa el crecimiento del caudal del río Magdalena, que hasta el momento ha dejado en el municipio de Puerto Salgar, Cundinamarca, 350 familias afectadas por inundaciones. Algunas de ellas ya han tenido que ser evacuadas de sus viviendas.
Otra zona de estragos de este afluente es la vereda El Cairo, en el municipio de Purificación, Tolima, donde ocho familias han perdido sus casas.
Por su parte, el río Sumapaz, a la altura de Girardot, también ha presentado desbordamientos.
Los organismos de socorro declararon en alerta máxima ,por posibles inundaciones, a las zonas aledañas de los ríos Arauca, Cauca y Magdalena.
De igual forma, las autoridades del Distrito decretaron la alerta naranja en las riberas del río Bogotá, por las inundaciones en las localidades de Bosa y Kennedy.
Auxilios para la alimentación y el aseo
La Cruz Roja hace un llamado urgente a todos los colombianos para que contribuyan con alimentos no perecederos e implementos de aseo para atender a las personas damnificadas.
De acuerdo con el director de este organismo, Jorge Iván Nova, entre los artículos más necesarios están las lentejas, arroz, azúcar, fríjol, sal y panela. De igual forma ollas, molinillos, platos y pocillos, preferiblemente de plástico, para poder cocinar y servir los alimentos.
Por otro lado, Nova asegura que en estos casos los implementos de aseo que se hacen más indispensables son los cepillos de dientes, la crema dental, peinillas, papel higiénico, máquinas de afeitar, toallas sanitarias y pañales desechables, entre otros.
Hasta el momento, los bloqueos y derrumbes en algunas vías de acceso a los municipios y veredas perjudicadas han dificultado la entrega de suministros.
En cifras
5.400
afectados en el departamento de Cundinamarca dejó el sismo el pasado sábado.
1.100
personas han dormido las últimas noches en los cinco albergues de Quetame.