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Santander, el mejor sitio del país para ver las estrellas

La Bricha, una vereda del municipio de Macaravita, sería el sitio más apropiado de Colombia para la ubicación de un observatorio astronómico.

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Agencia de Noticias UN
23 de febrero de 2016 - 12:50 a. m.
Santander, el mejor sitio del país para ver las estrellas
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Así lo demuestra un estudio realizado por investigadores del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional, quienes visitaron los mejores lugares del país para determinar la ubicación de instrumentación astronómica.

Con el fin de establecer el número de noches claras a lo largo de todo el territorio, usaron datos provenientes de estaciones meteorológicas disponibles, gracias al Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

Asimismo, se adoptaron datos proporcionados por los satélites meteorológicos Goes 12 y 13, operados por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). Toda esta información se analizó desde el 2008 hasta el 2012, para ello obtenían tres imágenes por noche al inicio, mitad y final de la misma.

Luego de analizar la información recopilada, se escogieron estos seis sitios del país que mantenían un mayor número de noches despejadas, La Tatacoa (Huila), Macaravita (Santander), Murillo (Tolima), Aremasain (La Guajira), Villa de Leyva (Boyacá) y Nabusimake (Cesar).

“Se realizaron excursiones esporádicas de corta duración con el fin de realizar mediciones de temperatura y humedad a lo largo de la noche y el brillo del cielo, entre otros aspectos, que nos permitieran identificar el mejor lugar para la observación astronómica”, explica Giovanni Pinzón, profesor del Observatorio Astronómico de la U.N. y director de la investigación.

Los expertos iban en busca del mejor sitio, pero la ubicación geográfica del país les presentó varios inconvenientes. “Colombia tiene acceso a los dos hemisferios celestes por encontrarse sobre el Ecuador. En una noche es posible observar la Osa Mayor, la constelación de Orión y la Cruz del Sur al mismo tiempo, un privilegio de muy pocos lugares.

Sin embargo, eso se convierte en la mayor limitante para hacer astronomía profesional, porque el clima depende de la Zona de Confluencia Intertropical, que cubre con nubes la mayor parte de nuestro territorio durante todo el año. Tal situación dificulta la actividad astronómica, explica Danilo González, estudiante de Maestría en Astronomía de la U.N.

Durante su visita a Macaravita, un municipio localizado entre la frontera de Boyacá y Santander, avanzaron hasta la vereda La Bricha. En las observaciones se registró una humedad inferior al 85 %, incluso durante la madrugada, y un nivel bajo en el brillo del cielo.

“Este lugar se encuentra en una región más seca, a 2.600 de altura sobre el valle del río Nevado, es poco poblado y con un horizonte abierto. Además, la dirigencia gubernamental del municipio manifiesta interés en un proyecto de infraestructura astronómica en la región”, añade el docente.

En los otros lugares, como el desierto de La Tatacoa, observaron contaminación lumínica proveniente de Neiva. “Si bien, las condiciones del lugar son apropiadas para la observación del cielo al comienzo de la noche, el cubrimiento de nubes y el porcentaje de humedad aumentan considerablemente durante la madrugada”, señala el estudio.

En Villa de Leyva, el cubrimiento de nubes durante las noches de la visita al lugar impidió el registro de datos fotométricos. En Nabusimake, en la Sierra Nevada de Santa Marta, se ubica un resguardo indígena que funciona como centro importante de reuniones de la comunidad Arhuaca. “Encontramos que estos sitios son de gran relevancia espiritual para la comunidad indígena local y por lo tanto el acceso no es fácil. Hicimos las mediciones a 35 kilómetros del sitio reportado”, apuntó el docente.

El cielo de Aremasain, en La Guajira, reportó baja humedad y poca contaminación lumínica. “Sin embargo, este lugar presenta ráfagas de viento periódicas e intensas que afectan el aluminizado de los espejos del telescopio”, añade el investigador.

Por último, en Murillo, un municipio del Tolima, visitaron la vereda La Cabaña, caracterizada por una humedad que supera el 90 % en la mayoría de las noches, ambiente poco ideal para la instrumentación con infrarrojo.

“Teniendo en cuenta las variables de temperatura y humedad registradas durante la visita a cada sitio, concluimos que, los sitios analizados en este estudio, La Bricha es el lugar con mayor estabilidad atmosférica”, anotó el estudiante.

Con la posible construcción de un Observatorio Astronómico profesional, se espera fortalecer actividades de investigación en universidades y colegios, y así facilitar el desarrollo de los proyectos de la creciente comunidad astronómica del país.

Por Agencia de Noticias UN

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