En la noche del pasado martes 14 de abril se alcanzaron los últimos acuerdos para levantar todos los bloqueos, que se realizaban desde el pasado 9 de abril en diferentes partes del país contra la actualización catastral liderada por el IGAC en más de 500 municipios. Aunque las principales concentraciones se registraron en Santander, también hubo en Boyacá, Casanare y Cundinamarca, entre otros.
Lea: Nuevo rifirrafe entre Dilian Francisca Toro y el presidente Petro por avalúos en el Valle
La jornada comenzó con el anuncio de un preacuerdo con los manifestantes en Santander, el pasado martes 14 de abril, que se terminó de consolidar sobre el mediodía en Bucaramanga, donde promotores de las protestas, alcaldes, el IGAC y el ministro del Interior, Armando Benedetti, firmaron un acuerdo en el que se acordó la revisión técnica de las actualizaciones catastrales cuestionadas, así como desde la gobernación se anunció el apoyo a los municipios para brindar alivios tributarios.
Mientras tanto, en Bogotá se realizaron a lo largo del día mesas de diálogos con representantes de Norte de Santander, Boyacá, Casanare, Cundinamarca y Cesar. Con ellos se llegó a acuerdos similares que incluyen “mesas de trabajo regional para identificar posibles inconsistencias en la aplicación de las metodologías de reducción del rezago, priorizar casos críticos y proponer ajustes técnicos en el marco de la normativa vigente′′, indicó el IGAC.
Las mesas estarán vigentes por dos semanas para revisar las inconsistencias, así como contarán con la participación de las alcaldías, concejos municipales, gobernaciones, organizaciones campesinas y veedurías ciudadanas para hacer seguimiento al proceso.
Le puede interesar: El problema de fondo que evidencia el paro por el catastro en Santander
“Esto ha puesto por primera vez este tema como uno de los elementos más relevantes en el país: el tema de la tierra, la tenencia y seguridad jurídica de la tierra como uno de los elementos fundamentales para poder hacer sociedad (...). Estábamos acostumbrados a dictar las leyes desde arriba, desde los escritorios de Bogotá. Creo que este es un hito fundamental en un proceso de sostenibilidad en el catastro, porque se le está entregando a las bases una nueva lógica de construir territorio”, dijo Gustavo Marulanda, director del IGAC.
¿Por qué se dieron las protestas?
Dentro del punto 1 de reforma agraria del Acuerdo de Paz se acordó la actualización catastral, que se ha dado en los últimos años en todo el país. El problema es que en varios de los municipios no se realizaban actualizaciones desde hace más de 10 años y, en los peores de los casos, superaban los 25 años o ni siquiera había registros completos.
Esto es problemático porque los aumentos en los avalúos han sido hasta el 1000 % por nuevas adecuaciones de los predios, usos o cambios en el entorno, lo que también ha provocado aumentos en impuestos como el predial y de patrimonio, afectando especialmente a propietarios en zonas rurales.
A los inconformismos por los aumentos, se suman denuncias por posibles errores, entre los cuales se han denunciado cambios en linderos o mediciones cuestionadas que han terminado en cobros exagerados, por lo que en diferentes municipios se han creado veedurías que piden revisiones y reconsiderar los aumentos en los impuestos.