El 29 de enero el Ministerio de Salud, en cabeza de Fernando Ruiz, anunció que Sucre es el departamento piloto para la ruta de vacunación que ya fue revisada y avalada por las autoridades. “Se hizo todo el montaje de la ruta de vacunación, esta es la primera que se hace en el país y estamos satisfechos por el buen entrenamiento del personal de salud. Escogimos Sucre porque es un departamento con el que hemos trabajado muy bien en estos temas”, aseguró Ruiz.
En entrevista con El Espectador el gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, explicó que los efectos de la pandemia han disminuido en un 84% gracias a las estrategias aplicadas en el departamento. En este momento se preparan para iniciar con la vacunación; más de la mitad del personal ya está capacitado y se habilitaron 61 IPS para prestar ese servicio.
¿Qué significa que serán piloto en la ruta de vacunación?
En Sucre tenemos que vacunar 634.000 personas aproximadamente, de las 950.000 que hay en el departamento. En Colombia hay un gran reto: vacunar a más de 35 millones de personas a partir del 20 de febrero. Cualquier proceso necesita ponerse a rodar para mejorarlo, el Ministerio tomó la decisión de que nosotros, por nuestra articulación y el comportamiento del virus, haremos un piloto en Sincelejo de las primeras 41.000 vacunas.
Estamos listos para vacunar, tenemos caracterizadas a las primeras personas, sabemos cómo llegaremos a la casa de los más vulnerables, la ruta de los pacientes y de los equipos de trabajo. En eso hemos trabajado con el Ministerio y con el presidente. Nos articulamos con los órganos de control y también con la Fuerza Pública, especialmente con la Policía.
¿Cómo se están preparando par la vacunación?
En un trabajo articulado con la Alcaldía de Sincelejo hicimos el alistamiento, contratamos los equipos de vacunación, capacitamos al recurso humano del Plan Ampliado de Inmunización. Actualmente tenemos 174 vacunadores con capacitación del SENA, incluyendo 52 coordinadores. Avanzamos en la capacitación de 150 más para un total de 324.
Fortalecimos nuestra cadena de frío, adquirimos 66 termo King Seel ($50 millones), cinco cajas térmicas ($30 millones), tres plantas eléctricas ($120 millones) para mover los cuartos fríos. En el departamento tenemos 61 IPS habilitadas para prestar servicios de vacunación, además creamos la IPS 20 de Enero y construimos el centro de acopio Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). También usaremos herramientas informáticas para la micro-planificación.
También le puede interesar: Aplicativo para conocer su puesto de vacunación contra COVID19 estará disponible desde el 5 de febrero
¿Se ha fortalecido la infraestructura hospitalaria del departamento?
Cuando esto inició teníamos una red de salud deteriorada y poca capacidad de respuesta. Para poder enfrentar la situación tuvimos que articularnos con el Ministerio de Salud, la presidencia y los secretarios de Salud municipales para maximizar los recursos. Hicimos una estrategia que se llamó “Unidos por Sucre”, donde todas las EPS funcionaron como una sola, esto nos ayudó a contener la propagación del virus, hacer atención domiciliaria y garantizar una atención oportuna en el primer nivel, por eso no hemos tenido colapso en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
Pasamos de 139 camas de UCI a 215 en todo el departamento. Además pusimos en funcionamiento camas en hospitales públicos que estaban deteriorados, como el hospital de San Marcos, el hospital de Sincelejo e incluso el de Corozal. Por ejemplo, en el hospital de San Marcos que cubre toda La Mojana del sur del departamento no había camas de UCI, e instalamos 10 y cuatro de cuidados intermedios. Además, compramos 29 ambulancias medicalizadas y a los municipios de La Mojana de los ríos les entregamos ambulancias acuáticas. Trabajamos con el equipo epidemiológico para rastrear los casos y reactivamos el laboratorio de salud pública y el de la Universidad de Sincelejo para poder hacer pruebas de COVID-19. Hemos hecho 80.000 pruebas, hace ocho meses no teníamos la posibilidad de hacer ninguna.
La debilidad de nuestro sistema de salud se volvió una fortaleza, pues nos obligó a trabajar juntos. El Ministerio de Salud valoró el esfuerzo que hemos hecho, por eso tomó la decisión de que fuéramos piloto en la vacunación para poder replicarlo en el resto del país.
¿En algún momento llegaron a la alerta roja hospitalaria?
No hemos tenido congestión de UCI, por el contrario, hemos podido apoyar a otros departamentos. Aunque los hospitales públicos están financieramente deteriorados, logramos reaccionar a tiempo y ampliar capacidades. Nos esforzamos en que a los hospitales de alta complejidad llegaran solo los pacientes estrictamente necesarios, pues el objetivo es contener en el primer nivel. Toda nuestra estrategia nos permite darle la tranquilidad a los habitantes del departamento de que podremos enfrentar el pico.
¿Actualmente están en un segundo pico?
Hemos tenido un aumento en las últimas semanas, debido a las festividades de fin de año y la visita de turistas. Sin embargo, gracias a que se han cumplido los protocolos de bioseguridad, el aumento ha sido menor de lo esperado. Calculamos que, con todas las medidas que hemos tomado, se han disminuido en un 84% los efectos de la pandemia. Tenemos más de 18.000 contagios y más de 700 fallecimientos, pero pudo ser mucho peor. La Secretaría de Salud ha cumplido con su papel de monitorear el sistema y verificar que todos los procesos se estén adelantando de manera oportuna.
Usted mencionaba que al inicio de la pandemia había un deficiente sistema de salud ¿cuáles eran las razones de esa situación?
No hay elefantes blancos de hospitales en el departamento, solo hay uno que no se ha construido en el municipio de Caimito. Cuando hablo de la crisis del sistema me refiero a una infraestructura deteriorada y una situación financiera muy compleja; encontramos más de 207.000 millones de pesos en deudas de los hospitales públicos, dificultades para pagar a los proveedores, paros por parte de los sindicatos por falta de pago y demandas.
¿Este año piensan aumentar la inversión en salud?
El año pasado invertimos en la dotación de hospitales, mejorar las infraestructuras, como las ambulancias en las que invertimos $6.000 millones. Este año buscaremos transformar el modelo de salud para poder pagar las deudas de los hospitales y prestar un mejor servicio. La Asamblea departamental nos dio las facultades y estamos en el proceso de establecer cómo será la nueva operación del servicio público. Queremos construir una nueva EPS con aliados estratégicos, invertir en un nuevo laboratorio, entre otras cosas. Busco que el departamento tenga un modelo ejemplar en materia de salud.
¿Cómo va la seguridad en el departamento?
En cuanto a cifras, hay una reducción considerable en los delitos, por ejemplo, se presentaron 20 homicidios menos en 2020 en comparación con el 2019, que representa el 13%; también disminuyeron las lesiones personales en un 30% y el hurto a personas bajó en 33%. Se capturaron 3.695 personas, se hizo la incautación de cocaína más grande en la historia del departamento de 2.5 toneladas para exportación y un poco más de dos toneladas en microtráfico. Hicimos 12 operaciones contra bandas criminales que permitieron 107 capturas, pero aún no es suficiente, hemos hecho un esfuerzo, pero tenemos retos muy grandes por delante.
También le puede interesar: En Colombia la vacunación contra el COVID-19 iniciaría el 20 de febrero