31 Jan 2019 - 12:45 a. m.

Un nuevo 'round' por el proyecto Hidrototare

Mañana, a las 8:30 a.m., está programada una nueva audiencia en Ibagué para escuchar a los defensores y opositores de la hidroeléctrica sobre el río Totare, al norte del Tolima, un proyecto de incidencia en los municipios de Anzoátegui, Santa Isabel, Alvarado y Venadillo, con preocupantes efectos ambientales.

-Redacción Medio Ambiente

Archivo particular
Archivo particular

Marta Díazgranados vive en el municipio de Alvarado, en el norte del Tolima. Su familia ama, cultiva y cuida la tierra desde hace más de 120 años. A ella la conocen en la región porque es una de las personas que ha liderado la oposición a la construcción de la hidroeléctrica sobre el río Totare, en jurisdicción de los municipios de Anzoátegui, Santa Isabel, Alvarado y Venadillo, pero con efectos en toda la región. Se trata de un proyecto de generación de energía que implica la intervención de más de siete kilómetros, en una zona altamente productiva en caña de azúcar, aguacate, café y plátano, además de arroz, de cuyo cultivo depende en su mayoría la economía del departamento. La intervención se realizaría en la mitad de la cuenca del río, antes de los acueductos municipales y las concesiones arroceras.

“Soy la presidenta pro-consulta en contra de Hidrototare. Es una hidroeléctrica pequeña que incluye la excavación para un túnel a través de una montaña, afectando todos nuestros nacimientos de agua. Cortolima la ve viable y nosotros decimos que no. Ya está todo totalmente concesionado y no nos garantizan la continuidad ni el suministro de agua. Por eso queremos decirle al Gobierno nacional que escuche a las poblaciones, que no nos imponga esta clase de proyectos que van en contra de nuestro desarrollo de más de 200 años en esta zona”, dice la señora Diazgranados, quien   se ha dedicado a recoger firmas y radicar documentos en diferentes entidades advirtiendo de las implicaciones técnicas y ambientales del proyecto.

Su actual cruzada es para que las comunidades involucradas se desplacen mañana a Ibagué, donde a partir de las 8:30 de la mañana, en la sede de Comfatolima, se realizará una nueva audiencia ambiental, convocada por Cortolima, para escuchar a quienes defienden la obra y quienes se oponen a ella. Las alarmas están encendidas, pues la última vez, en Venadillo, terminó en disturbios.

Parte de la molestia de la población se debe a que se sienten engañados, primero por los alcaldes de los mismos municipios, quienes les prometieron en sus campañas defender el territorio y ahora lideran el apoyo de la construcción de la hidroeléctrica. También consideran que hay congresistas que han tenido reuniones particulares con los burgomaestres y los dueños del proyecto, y hasta denuncian que hay funcionarios del Gobierno nacional con interés en impulsar la obra.

Las afectaciones ambientales, advierten los especialistas, tienen que ver con la tala de bosques, que afecta la regulación hidrológica de la cuenca del río, lo que a su vez hace que las aguas lleguen rápido a la fuente principal y causen inundaciones. Adicionalmente, el agua no estaría disponible en temporada de sequía. Por otra parte, se aumenta la evaporación, los árboles hacen un efecto llamado “sombrilla” al evitar que el sol llegue directamente al suelo, generando humedad y otra grave consecuencia seria la erosión, ocasionando deslizamientos de tierra. “Los gestores del proyecto han prometido compensar sembrando árboles de 30 centímetros, que tardarían más de 30 años para volver a recuperar el suelo, esto para un proyecto hidroeléctrico que tiene una vida útil de 50 años y que contempla su realización en tres años”, agrega Marta Díazgranados.

Otra problemática es que la zona de influencia directa de Hidrototare está conformada por una red hidrológica de 40 quebradas principales que se sostienen de 83 nacimientos de agua. Estas fuentes hídricas son utilizadas por los pobladores de la zona para su consumo diario y el desarrollo de procesos productivos, como la producción de caña panelera, café, aguacate, cacao, ganadería, plátano, entre otros. Igualmente, aguas abajo de esa zona de influencia se encuentra la bocatoma del acueducto del municipio de Venadillo, el de mayor número de habitantes de los cuatro afectados, que surte de agua aproximadamente a 13.000 habitantes.

 

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