Son sólo 48 jinetes quienes cada año tienen la misión de ser herederos de una tradición con 273 años de historia. Para hacer parte de este grupo se necesita pertenecer a una de las castas de descendientes sanmartineras que desde 1735 creyeron posible representar las luchas épicas entre españoles y moros, e indígenas y negros.
Durante el tercer domingo de cada noviembre, personajes que parecen sacados de una obra abstracta, se tranzan en luchas descomunales a las afueras de San Martín, al occidente del Meta, para representar las guerras medievales.
“Ser cuadrillero es sin lugar a dudas el honor más grande que pueda tener un sanmartinero, ya que hacer parte de las Cuadrillas de San Martín es algo que se hereda y todos quieren serlo”, manifiesta orgulloso don Gabino Solano Hernández, quien, con 80 años, es el cuadrillero vivo más antiguo.
Aunque ya no cabalga durante las funciones, el amor por preservar esta tradición lo ha llevado a ser uno de los coordinadores de “Las Cuadrillitas”, un evento en donde participan niños de seis a 13 años, el cual busca que las nuevas generaciones aprendan a amar este espectáculo ecuestre.
Don Gabino, integrante de los Solano, familia que hace más de 50 años participa de las Cuadrillas, hizo parte del grupo de Los Moros o Árabes, durante más tres décadas, pero en 1995 por cansancio cedió el puesto a su hijo Obdulio, quien lleva 13 años como jinete. Ahora su nieto, Keivin Solano, de 20 años, espera ansioso ser uno de los cuadrilleros oficiales, cuando su padre le herede definitivamente el puesto de Moro.
“Antes era un evento muy local y por eso la atención se lo llevaba el Reinado de Cartagena, ahora tenemos más difusión”, explica don Gabino, quien sostiene que al ser considerado por el Congreso de la República como Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2000, se le dio el reconocimiento histórico a esta tradición llanera.
Ahora son invitados a los festivales de teatro y canales como Fox Sport, en el 2006, llevaron la transmisión del evento a más de 40 millones de televidentes en Latinoamérica.
¿Cómo son las cuadrillas?
Las famosas Cuadrillas de San Martín de los Llanos son un original ballet ecuestre, de gran calidad artística, argumento, ritmo y colorido; se denominan juego de las cuadrillas, ejecutado por 48 jinetes distribuidos en cuatro grupos, de doce chalanes cada uno.
Vistosamente ataviadas con pintorescos atuendos, ejecutan diez actos en la plaza de Cuadrillas Gabino de Balboa. Durante más de cuatro horas representan las guerras con destreza, valor y arte.
Según la tradición, tienen su origen en los juegos que los antepasados efectuaban en honor a sus divinidades como rito de confraternidad de la nación achagua.
Las crónicas corroboran que el misionero español Gabino de Balboa aprendió de los lugareños éstos originales juegos, enseñándolos a los niños nativos; con el tiempo los perfeccionó y los presentó a los adultos de San Martín del Puerto en 1735.
Las Cuadrillas de San Martín se presentaron el 24 de diciembre de cada año hasta 1922, y luego desde 1923, ya en honor al Santo Patrono San Martín de Tours, guerrero y obispo, el segundo domingo del mes de noviembre. Pero este año el famoso baile ecuestre se llevará a cabo el 16 de noviembre en el Palacio de las Cuadrillas, el cual se inaugurará ese día con esta importante tradición cultural sanmartinera.
La rica imaginación y cultura del padre Gabino de Balboa consiguió dar a las Cuadrillas de San Martín un significado histórico y cultural, plasmando en los juegos, las dos grandes epopeyas de la raza hispana: la reconquista cristiana de España y la Conquista española de América.
Las Cuadrillas de San Martín hacen parte de las actividades que se desarrollarán en el 42º Festival Folclórico del Llano, el cual se realiza desde este jueves 13 hasta el 17 de noviembre en el municipio de San Martín de los Llanos.
Los actos de las cuadrillas
Saludo: Se hace ante todas las autoridades presentes.
Juego de la guerrilla o desafío: Enfrentamiento entre las cuatro cuadrillas.
Oes: Cada cuadrilla avanza en direcciones contrarias, trazando cada una un círculo, repitiéndose hasta formar la O.
Las medias plazas: En éste se ven las estrategias de guerra donde cada cuadrilla se quiere apoderar del territorio de su contrincante.
El peine: Cada cuadrilla avanza hasta encontrarse en la mitad de la cuadra, unos por el centro y otros por fuera, formando un peine.
El caracol: Cada grupo busca el territorio de su enemigo.
Las alcancías: Es donde cada cuadrilla debe dar alcance a su enemigo. Es el acto más peligroso, porque el caballo debe desarrollar una gran velocidad.
La culebra: En este acto ya no hay enfrentamientos, se acercan y forman un círculo estrecho: el ‘nuevo mundo’.