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Violencia entre parejas adolescentes

Entre enero y agosto de 2010, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses registró 2.952 denuncias por casos de violencia entre parejas adolescentes.

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Redacción Vivir
04 de marzo de 2014 - 03:03 a. m.
 Las agresiones entre parejas adolescentes predicen fenómenos como el de la violencia intrafamiliar. / Archivo- El Espectador
Las agresiones entre parejas adolescentes predicen fenómenos como el de la violencia intrafamiliar. / Archivo- El Espectador
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En 2011, reportó un total de 5.212 casos y para diciembre de 2012 se habían registrado 4.213 de agresiones entre menores (de 10 a 19 años) que sostenían una relación sentimental.

“Nos equivocamos cuando pensamos que el uso de la violencia en la pareja ocurre solamente durante el matrimonio o en medio de relaciones sentimentales maduras. Las conductas agresivas también se manifiestan entre los noviazgos adolescentes y pueden tener graves consecuencias sobre la salud física y mental de los jóvenes”, dice Martha Lucía Gómez, doctora en Psicología de la Universidad de los Andes, quien acaba de concluir una investigación sobre las relaciones de pareja en la adolescencia.

El estudio, en el que participaron 87 jóvenes (entre los 12 y 17 años de edad) que cursan el bachillerato en 5 colegios de Bogotá (3 públicos y 2 privados) demuestra que la mejor estrategia para evitar fenómenos como el del maltrato intrafamiliar es enseñar a los adolescentes a gestionar sus conflictos de pareja de manera pacífica. De acuerdo con las encuestas realizadas durante el proceso de investigación, existen diferentes tipos de agresiones que se presentan en los noviazgos adolescentes. Estas pueden ser de carácter verbal, psicológico, físico o sexual. “En las primeras relaciones de noviazgo se detectan comportamientos agresivos que obedecen al patrón dominio-sumisión, es decir, la necesidad de control y dominio sobre la vida de la pareja”, señala Gómez.

“La vivencia de experiencias de agresión en el noviazgo adolescente incrementa la probabilidad de involucrarse en relaciones con un patrón agresivo en el futuro, y predice la violencia en las relaciones de pareja adulta”, anota la investigadora.

Por eso, sugiere que deben incentivarse espacios y programas que propicien a los jóvenes herramientas adecuadas para afrontar sus primeras relaciones de manera constructiva. Tal es el caso del programa de prevención en relaciones adolescentes que Gómez lideró a propósito de su investigación. El ‘Programa Relaciones Románticas Constructivas’ ofreció a los participante una oportunidad pare reflexionar sobre la manera como estaban gestionando su vida afectiva, “comprendieron que una relación sana implica que cada miembro de la pareja entienda que la libertad de la otra persona es fundamental y no puede limitarle”.

“Se requiere tiempo y aprendizaje para que un individuo domine con éxito esta faceta de su experiencia personal”, concluye Gómez.

Por Redacción Vivir

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