El diputado antioqueño Adolfo León Palacio, señalado de ser el responsable de entregar a la gerenta general de Teleantioquia, Selene Botero, un polémico video que significó la renuncia del director del noticiero del canal, Juan Pablo Barrientos, aseguró que no fue un acto de venganza porque no conocía a Barrientos, sino que intentaba poner en conocimiento una situación irregular que se presentaba dentro del canal. Además dijo que su idea no era pedir la cabeza de alguien, porque “no es lo que hago desde mi función pública“.
En el video de la discordia, que se grabó en uno de los consejos de redacción de Teleantioquia Noticias, se escuchan palabras soeces y de alto calibre que habría utilizado Barrientos para referirse a los diputados de Antioquia y a funcionarios de la Gobernación. Al parecer, el tema central de la grabación era la inconformidad que sentía el periodista porque no encontraba justificación a que los políticos aplazaran los debates en la Asamblea por un partido de fútbol.
El pasado lunes, en entrevista con El Espectador, Barrientos manifestó que la situación sí se había presentado y que estaba salido de la ropa por las críticas que recibía en el canal desde distintos sectores debido a la labor que realizaba. Sin embargo indicó que la persecución en su contra venía desde mucho antes, porque bajo su línea editorial no se buscaba hacer proselitismo político para beneficiar a diputados y gobernantes, sino que intentaba realizar un trabajo serio de control y veeduría.
El 18 de junio el diputado Palacio recibió, según él, un sobre sellado sin remitente y anónimo en el que se hallaba un CD con el polémico video. “Al escucharlo no identifiqué ninguna voz ni sabía cuántas ni qué personas participaban en la conversación, pero por los temas que se trataban lo relacioné con Teleantioquia. Inmediatamente solicité una entrevista con la gerenta del canal, que me atendió al otro día. Fue ella (Selene Botero) quien identificó la voz de Barrientos”, aseguró el asambleísta.
Asimismo agregó que, antes que armar un show mediático, prefirió poner la situación en conocimiento de las personas que administran, para que fueran ellas las que tomaran las decisiones del caso: “Hasta ahí llegué yo, porque las decisiones no me corresponden a mí. Queda entonces la gerenta con la facultad de hacer lo que considere. Yo nunca tuve ninguna situación de molestia con un informe que haya hecho sobre mí. No tengo ningún enfrentamiento contra ese señor (Barrientos). Sí hay en la Asamblea observaciones sobre el enfoque que tiene el noticiero, pero ningún diputado ha pedido la renuncia del director”.
En la reunión con la gerenta Botero estuvieron Palacio y el exdiputado Julián Bedoya. Al preguntársele por la razón para la presencia de este último, Palacio manifestó que Bedoya fue el puente entre la gerencia del canal y él para concretar la reunión. “No tenía ningún interés”, puntualizó el diputado. A pesar de que Bedoya —quien también fue diputado— ha sido uno de los críticos más fuertes de la labor que realizó Barrientos, Palacio señaló que en la reunión nunca se pidió la cabeza del exdirector del noticiero, sino que, por el contrario, se trataba de poner en conocimiento una situación con la cual no estaba de acuerdo.
El pasado 28 de junio se conoció la renuncia de Barrientos, y en un comunicado del canal se ratificó la decisión y además se rechazó que se estuviera filtrando y “chuzando” un consejo de redacción: “El canal considera de la mayor gravedad que se realice una grabación oculta en el lugar de trabajo de los periodistas y califica el hecho como una violación a la libertad de prensa”. Ante las críticas por las grabaciones, Palacio ha dicho que no grabó ilegalmente a nadie y que “no tenía idea en qué ambiente fue hecha la grabación. Si es por el lenguaje que se utilizó, menos creería que es de un consejo de redacción”.