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Ana Filomena Ávalo, madre de un joven de 23 años que de nacimiento tiene un retardo mental y desde 2007 sufre un trastorno afectivo bipolar, denunció en Blu Radio que su hijo fue abusado sexualmente por otro paciente cuando permanecía internado en el hospital de enfermos mentales del municipio de Bello, departamento de Antioquia.
Relató que luego de sufrir una crisis llevó a su hijo al centro asistencial especializado. Volvió 48 horas después, ya que así era la reglamentación de las visitas. En ese encuentro, el joven le aseguró que fue abusado sexualmente por otro paciente. “Él no le había dicho a nadie. Creo que se lo insinuó a un enfermero pero este no dijo nada”, manifestó Ávalo.
Al recibir la noticia, Ana Filomena revisó la ropa de su hijo y allí encontró muestras, entre otras, de materia fecal. “Le dije a la médica que había en urgencias que necesitaba que valoraran a Juan David conmigo presente, yo soy auxiliar de enfermería y quería revisar el procedimiento”.
El dictamen resultó ser el mismo que días después dio Medicina Legal al llevar el caso a instancias judiciales: si hubo abuso. “Medicina Legal lo valoró luego de instaurar la denuncia en la Fiscalía por acceso carnal violento”. Ante las revelaciones, las directivas del hospital cambian de habitación al joven, pues compartía el mismo pabellón que su agresor.
En cuanto al victimario, doña Ana Filomena Ávalo recuerda que el mismo día que ingresó su hijo al hospital había llegado un muchacho en compañía de su padre. “Vi llegar a un paciente que estaba muy ansioso”.
Ante la posibilidad de que el agresor no pueda ser imputado por su condición psicológica, Ana Filomena Ávalo dice que serán las autoridades las que vayan encontrando los culpables a medida que la investigación progrese.
Aunque las directivas del hospital han asegurado que “están prestos a colaborar con las autoridades”, Ávalo puso en conocimiento de los medios de comunicación su caso debido a que “es muy grave que uno lleve a un familiar a una entidad y de allí salga con unos traumas más terribles de los iniciales”.
La madre del joven indicó además que después del hecho su hijo ha presentado comportamientos anormales. “Ha estado muy callado, él era muy conversador y alegre, le gustaba la televisión y escuchar radio, ahora se queda muy callado y pensativo”, señaló.
Por su parte, el subgerente de servicios del hospital mental de Bello, Pablo Andrés Gutiérrez, dijo que la institución ha colaborado con las autoridades, sin embargo reveló que hay una situación que quedó grabada en las cámaras de vigilancia y se usará como defensa del centro médico. "En las cámaras no se ve ningún tipo de agresión (…) Además nunca hubo una alerta por parte del paciente”.