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Indira Surgey Orrego, conocida como la “Reina de la Escopolamina”, fue capturada en una discoteca de Itagüí en la madrugada del martes 5 de mayo, después de que un ciudadano la reportara a las autoridades. Aunque inicialmente fue señalada por el hurto de varios celulares en el establecimiento, la investigación reveló un historial criminal mucho más extenso.
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La mujer operaba principalmente en bares, discotecas y establecimientos nocturnos del sur del Valle de Aburrá, donde se presentaba ante sus víctimas como profesional de la salud, y de esta manera, ganaba la confianza con el uso de uniforme o una presentación médica, lograba acercarse a sus objetivos para suministrarles escopolamina. Una vez que las víctimas quedaban en estado de indefensión, les hurtaba sus pertenencias.
Al momento de su detención intentó engañar a las autoridades presentando la cédula de ciudadanía de su hermana. Fue trasladada al Centro de Traslado por Protección, donde peritos de la Policía Judicial detectaron inconsistencias en su relato, y por medio de la huella dactilar se confirmó su verdadera identidad, con lo que se confirmó que tenía una condena vigente de 90 meses de prisión por hurto calificado, agravado y uso de menores para delitos.
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Rafael Otálvaro, secretario de Seguridad de Itagüí, confirmó que ya hay varias víctimas identificadas en proceso de formalizar sus denuncias ante la Fiscalía General de la Nación. El objetivo es que los nuevos cargos por el uso de escopolamina se sumen a la condena previa, garantizando que la mujer permanezca privada de la libertad por un período prolongado.
“Hacemos un llamado a quienes reconozcan a esta mujer para que interpongan la denuncia. En la Alcaldía brindaremos todo el acompañamiento legal necesario”, añadió el funcionario.
Las autoridades no descartan que haya más personas afectadas que aún no han denunciado, bien sea por desconocer que fueron víctimas de esta modalidad o por temor.