Operarios del Instituto Nacional de Vías (Invías), de la Gobernación de Antioquia y del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (DAGRAN) trabajan para remover los restos que dejó el alud que cayó sobre la autopista en el corredor Santuario-Caño Alegre el pasado martes 24 de febrero, a la altura del municipio de San Luis, Antioquia.
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La reapertura de la vía dependerá del comportamiento del terreno y las condiciones climáticas de los próximos días, ya que el DAGRAN monitorea la zona ante el riesgo de nuevos deslizamientos. Si el panorama lo permite, podría habilitarse al menos un carril para el fin de semana, mientras que la reapertura se daría en cinco días.
“Se registró un derrumbe en la vereda Valle Sol, en el tramo que corresponde al municipio de San Luis. Hay una cantidad considerable de tierra; por lo tanto, Invías nos informa que, seguramente, habrá restricción del paso durante tres o cuatro días”, informó el alcalde de San Luis, César Abad.
Según Invías, la tierra y el material vegetal que cayó sobre la vía equivale a 4.285 viajes de volqueta, lo que dificulta los trabajos. Personal de la Policía de Carreteras y el Ejército Nacional permanece en el lugar para garantizar la seguridad y asistir a los ciudadanos afectados por el derrumbe.
Vías alternas
El alcalde Abad se sumó a la recomendación de Invías de transitar con precaución y sugirió a quienes viajen de Bogotá a Medellín tomar la ruta por Puerto Berrío para evitar filas mientras se resuelve la emergencia. El trayecto alterno es Medellín-Barbosa-Cisneros-Puerto Berrío-Caño Alegre-Bogotá.
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El incidente se enmarca en una serie de derrumbes y denuncias que han puesto en entredicho la gestión del corredor vial Medellín-Bogotá, donde comunidades y gremios del transporte han señalado reiteradamente irregularidades en el mantenimiento y en el control de taludes que entran en riesgo durante la temporada de lluvias.