La biblioteca itinerante de Medellín

Desde el 2015, cuando fue anunciado el cierre de la Biblioteca España por daños estructurales, el equipo de trabajo de este lugar creó el proyecto llamado ‘Parque al Barrio’. Desde entonces comenzó su trabajo ambulante.

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Yorley Ruiz M.
26 de julio de 2017 - 08:10 p. m.
Foto: Cortesía Biblioteca España.
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Es viernes. En la mañana, Henry Álvarez, gestor social y cultural del Parque Biblioteca España, tuvo una reunión con la comunidad y varias organizaciones del barrio Popular 1, de la ciudad de Medellín, de esas que se acostumbran para evaluar aspectos positivos y negativos de las actividades que se hacen en los barrios.

Después de almorzar, fue hacia el barrio Santo Domingo Sabio, nororiente de la ciudad en donde se encontró con dos técnicas sociales que hacen parte del equipo de 11 personas que conforman el alma de la Biblioteca España, hoy cerrada. Abrieron la carpa que acostumbran llevar, ubicaron los materiales de trabajo, las sillas y las mesas.

A las 3:00 p.m. tenían la cita de encuentro con los niños, quienes esa tarde se sorprendieron porque entre sus dos profesoras, había uno nuevo, algunos lo reconocieron, otros se preguntaba de quién se trataba, pero al fin, Henry Álvarez, que no acostumbra a acompañar este Taller Creativo, se sentó con ellos y versó sobre el perfil de un investigador

Y así, en medio de una manualidad con materiales reciclables, transcurrió una hora y media o dos hasta que el encuentro terminó. Recogieron el material de nuevo y abandonaron la zona del Centro de Desarrollo Empresarial Zonal (Cedezo) de Santo Domingo.

Cuando se quedó sin paredes

Entre julio y agosto del 2015, por irregularidades en la infraestructura, la alcaldía liocal dio la orden del cierre total de las instalaciones del Parque Biblioteca España, ubicado en el barrio Santo Domingo, en el nororiente de la capital antioqueña. Desde entonces, comenzó un ejercicio de planeación y concertación con diferentes organizaciones para ver de qué manera se continuaba con la prestación del servicio. Así surgió la estrategia ‘Parque al Barrio’.

La biblioteca no ha abierto de nuevo sus puertas porque, según explica  la secretaria de Infraestructura Física de Medellín, Paula Andrea Palacio Salazar, surgieron unos estudios adicionales de ingeniería y vulnerabilidad sísmica, con los que se busca determinar el estado real de la construcción y cuyo diagnóstico se conocería hasta dentro de dos meses.

Lo que se espera después de este tiempo de estudio técnico es la entrega de un cronograma de obra, y del presupuesto definitivo, para dar paso a un proceso de curaduría.

A esto se le suma el proceso contra el consorcio Obras Medellín 2015, con quien el municipio hizo el contrato de reestructuración de la biblioteca por 18 meses, fue sancionado por un monto de 2.700 millones de pesos.

“Fue sancionado porque se manejó de manera inadecuada el anticipo, esto quiere decir que no se tomaron los debidos soportes legales respecto a las normativas colombianas. Por tanto, cuando se hacen todas las revisiones financieras y de cumplimiento de estos soportes nos damos cuenta de que efectivamente estaba incumpliendo y de acuerdo a la normativa, comienza un proceso sancionatorio en el cual se busca recuperar esos recursos públicos para que no quede en manos del contratista”, explicó Palacio.

Por todo esto, la secretaría de Infraestructura de la ciudad no se atreve a decir cuándo se abrirán de nuevo las puestas de la biblioteca. De ahí que siga itinerante deambulando de barrio en barrio, con talleristas tan apasionados como Henry Álvarez.

Cambio de roles

La Biblioteca España pasó de esperar a ser visitada a visitar. Una de las características que más aprecia Álvarez de este proyecto es precisamente esa posibilidad de habitar y caminar los barrios de la ciudad y tener una comprensión nueva de ese contexto, que muy seguramente no hubiera logrado desde el edificio.

“Posibilita una forma de a habitar el barrio de manera distinta, no como un funcionario o un servidor que llega a un edificio y abre el edificio y se dispone para que la gente llegue, sino que te dispone a ti como servidor público, un ejercicio de lectura del contexto, de saber a dónde puedes llegar”, explica Álvarez, este artista plástico que se ha dedicado a la gestión social y cultural.

Desde el 2015 hasta la fecha cerca de 26.498 personas han hecho parte de los talleres y encuentros en instituciones, y en otros lugares de desarrollo cultural, e incluso en las casas de algunos de los habitantes.  “Una cifra muy parecida a la de las personas que participaban de las actividades cuando estaba el edificio abierto. Aquí no estamos contando la gente que hacía uso de Internet, ni de la reserva de los espacios”, indica la coordinadora Espejo. 

Entre los barrios que visitan están Villa del Socorro, Villa de Guadalupe, Santo Domingo, el Popular, entre otros. Allí hacen actividades como carpas literarias, con las cuales se mueven entre los barrios, y  articulan la agenda de cada comuna con la del parque biblioteca

También, desde el programa ‘Libros sin Fronteras’ se hace el préstamo y registro de libros de la biblioteca en las zonas a partir de una programación estipulada con anterioridad.

Un proyecto que llegó para quedarse

Es claro que el día de la apertura de la Biblioteca España es hasta ahora incierto, y aunque todas las bibliotecas de la ciudad tienen un trabajo descentralizado -fuera de las bibliotecas-  este caso es aún más singular pues es itinerante.

Hasta el momento, según explica  Natalia Espejo, coordinadora del Proyecto ´Parque al Barrio’, su mayor aliado ha sido la Biblioteca de Granizal en la que guardan sus equipos y materiales de trabajo.

“A pesar de que ‘Parque al Barrio’ nace como producto de una coyuntura, poco a poco se ha ido convirtiendo en una experiencia valiosa en términos de aprendizaje bibliotecario”, explica Espejo.

El proyecto, cuyos asistentes son en un 50% niños, se ha convertido en un referente y en un punto de encuentro para los habitantes de este sector de la ciudad, tanto así, que cuando llegue el día de la apertura de la biblioteca, se espera que el proyecto siga.

“Técnicamente es indispensable que el proyecto continúe y sería muy desacertado interrumpirlo, ha generado procesos y relaciones, tendrá que transformarse y adaptarse nuevamente y buscar la manera para que el proyecto no se deje de ejecutar”, señala Espejo.

Álvarez, ve como mayor componente y motor de su trabajo, la pasión y las ganas, pues cree que le ha permitido a la ciudad abrir espacios alternos a los contextos de violencia que la permean.

“Si uno no hace las cosas por ganas, uno no se va a ir a recorrer las calles, al sol y al agua sin creer en lo que hace. Sobre todo, yo pienso que el asunto de la pasión se materializa es cuando uno cree, cuando se sienta a planear una actividad, y se da cuenta de todo el valor de lo que pueda estar haciendo”, puntualiza el gestor cultural.

 

Por Yorley Ruiz M.

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