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La última vez que un disturbio liderado por encapuchados paralizó a la Universidad de Antioquia sucedió el jueves 13 de junio. Un grupo de 15 encapuchados desalojaron a los profesores y estudiantes de los laboratorios de biología, fabricaron 'papas bomba' y se tomaron la plazoleta Barrientos.
Ante más de 200 estudiantes, los encapuchados se identificaron como el Movimiento Bolivariano de Farc y con pancartas y banderas alusivas a esa guerrilla se refirieron al proceso de paz en la Habana y a la celebración del día del 'estudiante caído'. Detonaron explosivos, se enfrentaron a los antimotines, tumbaron puertas y, según el Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, "hicieron una toma militar y además robaron cámaras del Instituto de Física".
La universidad cerró por dos días, los desmanes fueron condenados por los profesores del Instituto de Biología y por el Gobernador Fajardo, quien pidió a los universitarios que no se acostumbren a estas acciones lideradas por "ladrones y violentos que seguramente que se sienten muy poderosos con un arma o con una capucha".
El 20 de junio, el rector de la Universidad, Alberto Uribe Correa, le escribió una carta a los voceros de las Farc que se encuentran dialogando en la Habana (Cuba), pidiéndoles explicaciones sobre las "actuaciones bélicas" de ese día y claridad sobre la relación del llamado Movimiento Bolivariano con esa guerrilla.
"A nombre del llamado Movimiento Bolivariano, arropado con la bandera de las Farc-Ep y mediante inusitado despliegue de fuerza violenta, militarmente organizada, (el grupo de encapuchados) amedrentó, amenazó, violentó y desalojó oficinas y laboratorios en los cuales manufacturó sus pertrechos, interrumpió las labores universitarias, atoró el tránsito circunvecino y puso en riesgo la integridad y la vida de miles de personas. (…) No puede pasar inadvertido para la Mesa de Negociaciones el abuso que los violentos encapuchados hacen sistemáticamente de la universidad pública colombiana arrogándose advenedizas reivindicaciones", escribió el rector. (Ver carta completa al final).
Pero seis semanas más tarde ningún miembro de las Farc le ha respondido al rector de la Universidad de Antioquia, quien en diálogo con Caracol Radio, se declaró decepcionado frente al silencio de las Farc. "Ni siquiera acusaron recibo de ella. Es frustante saber que allá (en la Habana) está tanto el Gobierno, como los representantes de la guerrilla y que no se tenga en cuenta una comunicación originada desde la academia que lo único que pedía era respeto por los espacios universitarios", dijo Uribe Correa.
Carta:?
Carta abierta a la mesa de diálogo y negociación para la paz en Colombia
Medellín, junio 20 de 2013
Señores
Mesa de Diálogo y Negociaciones para la Paz en Colombia
Ciudad de La Habana, Cuba
Los saludamos con el optimismo sobre nuestro futuro puesto hoy en el proceso de negociación que ustedes lideran.
El pasado 13 de junio, un grupo organizado de encapuchados se tomó por la fuerza durante más de cuatro horas el campus principal de la Universidad de Antioquia. A nombre del llamado Movimiento Bolivariano, arropado con la bandera de las Farc-Ep y mediante inusitado despliegue de fuerza violenta, militarmente organizada, amedrentó, amenazó, violentó y desalojó oficinas y laboratorios en los cuales manufacturó sus pertrechos, interrumpió las labores universitarias, atoró el tránsito circunvecino y puso en riesgo la integridad y la vida de miles de personas.
Prevalidos de la liberalidad ideológica que caracteriza a la Universidad y de su inerme capacidad de respuesta a la violencia, estos grupos que abusan de la indefensión de la universidad pública hacen más daño a la causa que dicen defender, porque al deteriorar con sus desafueros la infraestructura y la disposición anímica, al retrasar las labores académicas y al menoscabar la imagen de sus estudiantes y egresados, aumentan los costos de la educación superior y debilitan el logro de los propósitos por los cuales miles de jóvenes ingresan a ella apoyados por sus familias; además, debilitan el positivo impacto social que la universidad pública pretende; pero también hacen daño porque fortalecen los argumentos de los adversarios del actual proceso de negociación del conflicto colombiano que ustedes lideran a nombre de las partes.
No puede pasar inadvertido para la Mesa de Negociaciones el abuso que los violentos encapuchados hacen sistemáticamente de la universidad pública colombiana arrogándose advenedizas reivindicaciones.
Nuestro indeclinable apoyo a la labor que ustedes vienen realizando en búsqueda de salidas racionales al inveterado conflicto colombiano no sufrirá merma por esta afrenta irracional de los encapuchados que actuaron a nombre del llamado Movimiento Bolivariano; pero rogamos que en la Mesa se hable con vehemencia sobre esta clase de actuaciones bélicas aclarando si esos grupos actúan a nombre de la guerrilla en proceso de negociación; porque de ser así, están cambiando la razón de ser de la Universidad, la cual pasaría de ser una institución educativa y por tanto de paz a un campo de guerra.
A raíz de estos últimos hechos, la comunidad universitaria se ha pronunciado en forma contundente, radical y categórica en contra de la violencia, rechazando el ejercicio de poder mediante el uso y abuso de la fuerza, de las armas, de las acciones de hecho, de conductas delictivas y dolosas. Por esta razón hacemos eco del clamor de nuestros profesores, alumnos, egresados y empleados: Exigimos el respeto por nuestra labor y por la universidad pública.
En cualquier caso y contra estos insucesos, mantenemos incólume la decisión de hacer de la educación superior colombiana un medio cualificado contra la inequidad social.
Atentamente,
ALBERTO URIBE CORREA
Rector