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La pelea por la solicitud de médicos extranjeros

Asociaciones y especialistas aseguran que en el país hay suficiente personal para atender la emergencia de la pandemia. Mandatarios locales piden refuerzos. Gobierno dice que la solicitud solo se hace en caso de emergencia.

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Marcela Osorio Granados
28 de julio de 2020 - 03:00 a. m.
La capacidad de UCI de Medellín pasó de 332 a más de 1.000.
La capacidad de UCI de Medellín pasó de 332 a más de 1.000.
Foto: Agencia AFP
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Que es una forma de gastar plata de los contribuyentes, que se está menospreciando la labor del personal colombiano, que antes de ofrecer garantías a profesionales extranjeros primero deberían sanearse las deudas pendientes con el pago al personal médico de la ciudad o, incluso, que no se debería pedir ayuda a regímenes comunistas. Son múltiples las críticas que al alcalde de Medellín, Daniel Quintero, por pedir al embajador de Cuba en Colombia, José Luis Ponce, una brigada con 600 médicos para reforzar la atención en las mil camas de UCI de la ciudad.

La petición, dice Quintero, está sustentada en cifras: la capacidad de UCI de la ciudad pasó de 332 a más de 1.000, y solo hay 118 especialistas en cuidados intensivos. Una cifra a la que habría que restarle, además, los casos de médicos que han resultado contagiados y deben permanecer en aislamiento.

“Tenemos ventiladores: los que hicimos nosotros y los que el Gobierno nos ha dado de forma disciplinada, pero cada vez es más difícil que los hospitales los acepten, nos dicen que no hay personal”, explicó al señalar, además, que se ha pedido ayuda para el sistema de salud a otros países: “Pedimos vacunas a EE. UU. e Inglaterra, y Emiratos Árabes nos donó pruebas. A España, Francia, Cuba y Alemania les hemos pedido, que en caso de ser necesario, tengan listos médicos para poder salvar vidas. No se le puede hacer oposición a la vida, donde haya médicos y eventualmente los necesitemos para salvar un vida, hay que hacerlo”.

¿Qué fue lo que indignó a los críticos de Quintero? Primero, que se pensara en la posibilidad de emplear a médicos extranjeros disponiendo recursos de la ciudad para su traslado y estancia sin tener en cuenta las capacidades del personal colombiano y que no les dieran prioridad a las propuestas hechas por los mismos especialistas para atender la crisis y evitar el colapso del sistema.

El Grupo de Intensivistas de Antioquia (GIA) y la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo señalaron, por ejemplo, que no solo se debe priorizar el trabajo de quienes tienen más experiencia, sino también de quienes conozcan la situación de campo y puedan hacer uso racional del recurso en el área que conocen. En carta dirigida al alcalde insistieron en que en la ciudad hay médicos calificados para atender las necesidades de la pandemia, incluyendo intensivistas, especialistas no intensivistas y enfermeros.

“Desde abril se han hecho reuniones con las secretarías de Salud de la Gobernación y de Medellín, en donde se han contemplado las fases de expansión y presentado modelos de atención internacionalmente probados de forma exitosa, de acuerdo con las mismas”, señala la misiva.

“Se han desarrollado planes de educación institucional, con las universidades, y con la Asociación Médica Crítica y Cuidado Intensivo, para el entrenamiento del personal médico y de apoyo con el propósito de atender con criterios técnicos y humanos esta clase de pacientes”, detalló el GIA.

Para buscar consensos y ante las preocupaciones expuestas por el gremio, el alcalde Quintero se reunió este lunes con representantes de varias asociaciones de médicos y hospitales y lograron un acuerdo de trabajo conjunto para enfrentar la etapa más dura del virus. Los hospitales, por ejemplo, se comprometieron a abrir 95 camas más y se aprobó un protocolo - que se construyó con la Gobernación de Antioquia- para ampliar la capacidad de atención. “Un intensivista que antes atendía de 12 a 13 pacientes va a empezar a atender, con un equipo de apoyo, a 20. Con el apoyo de anestesiólogos, terapeutas respiratorios, enfermeros jefes, cirujanos generales y otros, vamos a poder pasar a 40 pacientes por cada intensivista”, detalló Quintero.

La Alcaldía avanza también en estrategias de formación y, con el apoyo de la Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y a través del Programa SOS Paisa, realizará una capacitación desde el 25 de julio hasta el 4 de agosto a equipos de salud en Medellín sobre la atención especial al COVID-19. Estará a cargo de Carlos Alvar Restrepo, médico paisa que dirige la unidad de cuidados intensivos de cardiología del Bellevue Hospital Center en Nueva York, y que visitará unidades de cuidados intensivos y ayudará a evaluar la organización y estructura del recurso humano, equipos, dotación y manejo y preparación de la crisis. La idea es que esa sea una hoja de ruta para posibles cambios y modelos que permitan la optimización del personal médico.

A pesar de las críticas, Quintero no es el único mandatario que ha pedido apoyo médico internacional para enfrentar la crisis. El gobernador de Magdalena, Carlos Caicedo, pidió desde marzo a la Embajada de Cuba médicos especializados, epidemiólogos e intensivistas para reforzar la atención primaria en salud del departamento. “En Magdalena, para atender a un millón y medio de personas, tenemos siete intensivistas y 50 especialistas. Es insuficiente para una crisis de esta magnitud. Si a eso se le agrega la poca capacidad de UCI, porque nos quitaron la capacidad resolutiva por intervención de la superintendencia, esto nos deja en una situación deficitaria de equipos técnicos y humanos”, dijo.

Caicedo recuerda que Cuba ha asesorado a otros países de América Latina y Europa, incluso a China. “Cuando han venido personas de otros países, como la operación Sonrisa para operar labios leporinos, se les recibe con los brazos abiertos, como me parece debemos recibir esta misión médica cubana. Se trata de conocer los protocolos del sistema sanitario cubano en atención primaria en salud. No serán los equipos cubanos los que estén en campo, serán los nuestros, asesorados por ellos”, aseguró al recordar que desde Cuba esperan respuesta del gobierno colombiano sobre la petición de Magdalena.

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina también defendió a su colega de Medellín y dijo que su decisión “es sublime y de gran responsabilidad y compromiso” por buscar “la complementariedad global sin que importen los ideologismos, convocando la multilateralidad”.

Desde el Ministerio de Salud, sin embargo, ya dejaron claro que la decisión de traer médicos de otros países solo se contempla en circunstancias extremas y que en la Resolución 628 se estableció el protocolo para la vinculación de recurso humano a medida que avance la pandemia. En el mismo sentido se pronunció la Canciller Claudia Blum, quien dijo que este tipo de requerimientos deben ser articulados y formalizados usando “los canales diplomáticos, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, y en el marco de los convenios de cooperación existentes”.

La Academia Nacional de Medicina también manifestó su desconcierto, y en una carta dirigida al presidente Iván Duque, al ministro de Salud y a alcaldes y gobernadores, señaló que en Colombia hay más de 100 mil médicos y 400 mil profesionales de la salud dispuestos y comprometidos a trabajar, aun cuando hay claras deficiencias en el sistema como la escasez en camas UCI, las dificultades para obtener elementos de protección o la inequidad en la contratación laboral.

“Consideramos que, si hay déficit de médicos y personal de salud, nuestra disciplina, responsabilidad y profesionalismo lo podría suplir llamando a especialidades afines, utilizando una reconversión médica, proporcionando educación y entrenamiento especial a médicos generales para reforzar la atención primaria en salud de forma tal, que disminuya los requerimientos de hospitalización y UCI, usando la telemedicina, es decir, utilizando todos los recursos al alcance y el talento humano en salud del país y su disposición”, refiere el documento firmado por el presidente de la academia, Herman Esguerra Villamizar, y por Gustavo Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina.

La otra arista de la discusión, y en donde se centraron buena parte de las críticas, tiene un trasfondo mucho más político. Varios sectores, en su mayoría dirigentes y senadores del Centro Democrático, atacaron la iniciativa por tratarse no de personal médico extranjero, sino puntualmente de médicos cubanos. “Dictadura cubana está lejos de exportar médicos de calidad. Su producto de exportación principal es el comunismo destructivo de las naciones”, dijo Juan David Vélez, representante de dicho partido y quien ocupa la curul de los colombianos en el exterior, al manifestar que Colombia no debería tener “ninguna” relación con la isla. Lo mismo hizo Álvaro Uribe, senador y líder de esa colectividad. “No a los médicos cubanos”, escribió en Twitter, al decir que supuestamente Cuba “explota a los médicos como una trata de blancas”.

El alcalde Daniel Quintero, sin embargo, ha insistido en que no caer en una pelea política y dice que para afrontar la pandemia no se puede pensar primero en los regímenes políticos.

Marcela Osorio Granados

Por Marcela Osorio Granados

Especializada en temas de política, paz y posconflicto. Magíster en Estudios Políticos del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional. Periodista con 17 años de experiencia en prensa, periodismo digital y creación y presentación de productos audiovisuales. Creadora de La Huerta y Entre Montañas.@marcelaosorio24mosorio@elespectador.com

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