Habitantes de la zona de Sabanalarga, Antioquia, movimientos ambientales, y organismos de derechos humanos, denunciaron el aumento de casos de Leishmaniosis, enfermedad infecciosa que se presenta por malas condiciones de vivienda, cambios ambientales, entre otros. y que es transmitida por un mosquito infectado.
En la zona se han identificado 223 personas con esta enfermedad desde 2016. Según las denuncias, el problema es atribuido al proyecto hidroeléctrico Ituango. Nizcor, organismo de derechos humanos, publicó un informe sobre la enfermedad y cómo afecta a los habitantes del occidente antioqueño. Según el documento, el número de casos aumentó considerablemente cuando Empresas Públicas de Medellín (EPM) taló 2.329 hectáreas de árboles en 2016.
EPM comunicó que no se puede afirmar que el proyecto hidroeléctrico más grande de Colombia tenga que ver con la enfermedad. Además, aseguró que la compañía implementó un sistema de vigilancia, con el que se hacen monitoreos y actualización de mapas vectoriales de las enfermedades como Leishmaniosis
La Organización Mundial de la Salud afirma que la Leishmaniosis está vinculada a los cambios ambientales, como la deforestación, la construcción de presas, los sistemas de riego y la urbanización.
Los síntomas de la enfermedad dependen de quien padece la infección y de la zona en donde vive. Sin embargo, las lesiones abarcan la dificultad para respirar y para comer, úlceras y desgaste en la boca y nariz, congestión y hemorragia nasal, así como llagas en las zonas expuestas de la piel, que son ulcerosas y de sanación lenta.
En el caso de los adultos, generalmente presentan fiebre, fatiga, debilidad y pérdida del apetito. En los niños los síntomas empiezan con diarrea, fiebre y vómito. Para la prevención de la enfermedad es importante evitar las picaduras de los moquitos: protegerse con toldos y repelentes.
Antes de 2016 se registraban máximo cinco casos, según la secretaría de Salud. Sin embargo, ese mismo año, cuando empezó la tala para la realización del proyecto, hubo 43 personas afectadas, en 2017 fueron 75, en 2018 se registraron 85 y hasta principios de abril de 2019 ya se reportaron 15 personas afectadas.
“A mí me cayó la Leishmaniosis y no fui al hospital porque las inyecciones no sanaban a otras señoras y mató a cuatro”, dijo Gloria López, de 54 años y quien padece la enfermedad, a Noticias1.
El documento de Nizcor también informa que la última víctima mortal de la enfermedad fue Olivia Echavarría, de 75 años, quien habría estado en su última etapa del tratamiento y murió. Lo mismo pasó en 2018 con Carlina Taborda, quien se presentó en el hospital municipal y fue dada de alta con la orden de empezar el tratamiento. Sin embargo, volvió por su grave estado de salud y después de ser trasladada al Hospital General de Medellín, falleció.
Según otro aparte del informe, Evelio Zuleta López, secretario de Salud de Sabanalarga, dijo: “cuando yo me posesioné en el 2016, fui con una comitiva de la alcaldía a hablar con EPM sobre la Leishmaniosis. La respuesta que recibimos es que teníamos que presentar pruebas de la responsabilidad de la Empresa en el aumento de los casos de la enfermedad".
“Todos dicen que esto no tiene nada que ver y para nosotros es claro, es el que está interviniendo el bosque, es el que ha dejado ese material vegetal en descomposición allá, en grandes toneladas en descomposición, es ahí donde se reproduce la Leishmaniosis”, dijo Isabel Zuleta, vocera de Ríos Vivos a Noticias1.
Por su parte, Iván Darío González, viceministro de Salud, dijo a Blu Radio que “la Leishmaniosis es un tema endémico en Colombia, nosotros hemos venido monitoreando la situación, la Gobernación y la Secretaría de Salud han estado trabajando en esos municipios de manera intensa”.