Víctimas piden celeridad y representación en el reemplazo de Ángela Salazar

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Después del fallecimiento de la comisionada de la Verdad, Ángela Salazar, y a un año y medio de terminar su mandato, esta entidad deberá escoger una persona que, según un sector de víctimas, escuche y represente a los pueblos negros.

El pasado 7 de agosto falleció en Apartadó (Antioquia) María Ángela Salazar, una mujer chocoana, víctima del conflicto y lideresa, quien se desempeñaba como comisionada de la Verdad y llevaba la bandera del reconocimiento de las afectaciones del conflicto armado a los pueblos negros de Colombia y la búsqueda de la verdad en la región Pacífica. Su trabajo, antes de la Comisión, se centró en las mujeres: en las víctimas de violencias sexuales, en las viudas, en las que perdieron a sus hijos en la guerra. Para las víctimas afro que trabajaron con ella esta es una pérdida enorme. En el Norte del Cauca, por ejemplo, le están haciendo su novenario para despedirla, a pesar de que esa no fue su tierra. La preocupación mayor es que su legado continúe en la institución.

Salazar es la segunda integrante de la Comisión que fallece. El primero fue el sociólogo y periodista Alfredo Molano Bravo, quien murió el 31 de octubre de 2019 a causa de un paro cardíaco. En ese momento los diez integrantes de la comisión establecieron un procedimiento para escoger al nuevo integrante, como lo establece el Decreto 588 de 2017, que organiza la institución. Abrieron una convocatoria pública en diciembre de 2019 y establecieron unos criterios: imparcialidad y compromiso con la paz; idoneidad ética, conocimiento del conflicto armado y de la historia del país; trabajo en equipo, capacidad de escucha y análisis del contexto actual del país.

Después de recibir hojas de vida y verificar que cumplieran los criterios, quedó una lista de 114 postulados. De estos, el pleno de comisionados seleccionó a 10 para pasar a la fase de entrevistas. Finalmente, el 8 de abril fue elegido fue el antropólogo Alejandro Castillejo Cuéllar. Ahora, con la muerte de la comisionada Ángela se debe surtir el mismo proceso. Pero se suma una preocupación: a la Comisión de la Verdad le queda menos de un año y medio de funcionamiento. En noviembre de 2021 debe entregar su informe sobre lo sucedido en el conflicto armado y ahí termina su mandato.

La comisión continúa con el reconocimiento de los pueblos afros. De hecho, el próximo 2 de diciembre se hará el evento de reconocimiento público de las violencias que han vivido, de cómo estas están relacionadas con el racismo estructural y de la resistencia de la gente afrocolombiana, palenquera y raizal. Además, la comisionada Patricia Tobón, encargada del enfoque étnico al interior de la Comisión, continúa su trabajo.

Pero para Clemencia Carabalí, lideresa afro del Norte del Cauca y Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos de 2019, el reto es que el trabajo de escucha y de documentación que han hecho siga teniendo eco “especialmente en quien llegue a reemplazarla y que podamos seguir haciendo estas coordinaciones y que nuestros aportes no sean invisibilizados, aunque solo quede este resto del año para el ejercicio de escucha de la comisión, porque entiendo el próximo año se dedican más al análisis y la formulación del informe”.

Carabalí dice que, aunque todos están muy afectados por la muerte de “la mayora Ángela”, la elección debe hacerse lo más pronto posible “para que haya un empalme y las acciones se puedan fortalecer. Ojalá que esto sea para fortalecer ese legado que ella dejó”. Es clara en decir que no es momento de exigir nada, pero que el tiempo no da espera.

Otro punto que para las víctimas afros es clave es que la persona que ocupe el cargo las represente. “María Ángela no solo representaba a las comunidades afro, sino que también representaba a las mujeres afro, a las víctimas, a los líderes y lideresas, por lo tanto, la persona que elijan allí debe cumplir con esas características. Es una labor integral la que hay que mantener”, dice Carabalí.

Yolanda Perea, lideresa de víctimas de violencia sexual y representante de víctimas ante el Comité Nacional de Paz, dice que no será fácil encontrar a alguien con ese perfil, pues el trabajo de Salazar fue amplio.

“Mucha gente no sabe, pero a mí me ha dolido tanto porque la persona que me llevó a mí ante la Fiscalía a colocar la denuncia en Apartadó en el tema de violencia sexual fue Ángela. La única persona que me dio la mano cuando me amenazaron por primera vez en 2011 fue ella. Yo estaba en Medellín con Ángela y ella me dijo: quédese mientras miramos cómo solucionamos. Y fue a Urabá y fue por ella que mis hijos tuvieron con qué comer en ese trayecto mientras la Cruz Roja me traía a mis pelaos de Urabá a Medellín. Fue la única persona que hasta tarde en la noche se quedaba conmigo ayudándome a cuadrar mis discursos porque a veces yo no era capaz, me daba mucho miedo. Con el debido respeto, espero que sea una mujer negra la que esté en ese lugar”, dice Perea.

Bajo este panorama queda sobre la mesa de necesidad de que la persona que ocupe el cargo de comisionada/o de la Verdad para la región Pacífica tenga un perfil similar al de Ángela Salazar, y que esta elección se haga con celeridad.

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