Treinta años sin el sacerdote que transformó Tierralta (Córdoba)

Sergio Restrepo Jaramillo fue un sacerdote jesuita que le apostó a la transformación social y cultural de este municipio cordobés. En 1989 fue asesinado a manos del paramilitarismo. El documental “Fui a despedirme de las ceibas”, que se estrena en el país, lo recuerda.

El sacerdote jesuita también trabajó con comunidades indígenas y campesinas. / Cortesía Jesuitas Colombia.

El 1 de junio de 1989 en Tierralta (Córdoba) murieron tres personas. Los asesinos se paseaban por las calles del pueblo, libres y sin que nadie los interrogara. Cuando el sacerdote Jesuita Sergio Restrepo Jaramillo se percató de la presencia de esos extraños, pidió saber quiénes eran. La policía los abordó y estos le mostraron un carné: Fuerzas Militares, decía. No se dijo más. No hubo preguntas ni aprehensiones. Horas después, al caer la tarde, Restrepo Jaramillo sería acribillado.

"Cuando nos lo mataron, el pueblo quedó en silencio. La naturaleza ese día respondió, protestó porque pegó una brisa, un aguacero, relámpagos y truenos", dijo César Martínez Ángel, un habitante del pueblo, en el documental Fui a despedirme de las ceibas, que recoge la memoria de familiares, amigos y discípulos del padre Sergio Jaramillo, 30 años después de su asesinato.

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Este documental, dirigido por María Alejandra Rojas Matabajoy, desde Jesuitas Colombia, retoma varios aspectos de la vida del sacerdote: la poesía, la botánica, las obras sociales, la arqueología y la no violencia. Este último fue, quizás, uno de sus legados más poderosos y la motivación para que los violentos silenciaran su voz.

El padre Sergio predicaba la paz y se manifestaba contra la guerra, mientras Tierralta, otros municipios del Sur de Córdoba y el Urabá estaban siendo copados por los paramilitares.

 
 

Un año antes, a principios de 1988, Fidel Castaño Gil, y su ejército, cometieron las primeras masacres. El 4 de marzo, una semana antes de la primera elección popular de alcaldes, que se realizó el día 13. Los paramilitares ingresaron a las fincas Honduras y La Negra, del corregimiento Currulao de Turbo (Antioquia). Esa noche murieron 27 personas. Después de la elección, en la que el partido de izquierda Unión Patriótica logró 16 alcaldías, se cometieron más y más masacres en Córdoba, Urabá y Meta.

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En Tierralta, que para entonces era un bastión de las guerrillas por su ubicación estratégica (Nudo de Paramillo, cercanía al mar, ríos) no se hizo esperar la guerra. El corregimiento de Saiza, el 23 de agosto de 1988, se convertiría en el epicentro de una batalla entre las guerrillas de las Farc y del Epl por un lado, y la Fuerza Pública por otro. Los paramilitares tomaron retaliaciones por este hecho y, apenas siete días después cometieron la masacre de El Tomate (Canalete, Córdoba).

El padre Sergio Restrepo, en medio de todo eso, andaba rechazando el orden que querían imponer los armados. Entonces, mandó a hacer un mural inspirado en el “paño de cuaresma”, una obra del artista haitiano Jacken Chéry, en el que originalmente aparece un Cristo negro crucificado en un árbol, y a sus pies varias imágenes de la violencia y problemas que han sufrido los haitianos. El padre Sergio quiso un mural así, pero con imágenes que representaran la situación de violencia que vivían en Tierralta. Se retrató entonces un río con cadáveres y un uniformado golpeando a un sacerdote, un hecho que había sucedido.

 
Para el documental se hizo esta recreación del mural, pues el original fue borrado.
Cortesía Jesuitas Colombia

A los militares no les hizo gracia y, como se ha podido documentar después, estaban aliados con el paramilitarismo, por eso la muerte del cura llegó pronto. 

“Fui a despedirme de las ceibas”, así comienza uno de los poemas del sacerdote, y con sus propias letras, acciones y legado lo quieren recordar con el documental que lleva este mismo nombre. La memoria de Sergio Restrepo Jaramillo sigue viva en quienes lo seguían, en sus compañeros ya con muchos años y en sus familias y amigos. Tierralta, que sigue siendo un municipio convulso, no debe olvidarlo.

Proyección

La próxima proyección del documental Fui a despedirme de las ceibas será en la Institución Universitaria Politécnico Grancolombiano, el jueves 31 de octubre a las 1:30 pm. En Bogotá. 

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