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hace 17 horas
Por: Columnista invitado

Los Montes de María, un polvorín

Por Lázaro Vivero Paniza.

La región de los Montes de María es una zona estratégica, ya que se llega al Golfo de Morrosquillo, departamentos de Sucre, Córdoba, Bolívar y a la zona de la Mojana. Por años a padecido el rigor de los conflictos y la disputa de los grupos al margen de la ley por varios motivos, entre otros, la lucha por la tierra rica para la agricultura, el comercio de cocaína, marihuana y contrabando de productos del exterior.

Allí están todos: ELN, disidentes de las Farc, paramilitares y las mal llamadas bacrim, además de la fuerza pública tratando de ejercer control, y una clase política corrupta que incentiva la violencia. Son varias las masacres que ahí fueron perpetradas y las desapariciones estuvieron en el orden del día durante años, al igual que el desplazamiento.

Por ello conversamos con el general (r) Rafael Colón quien estuvo al mando de los grupos especiales de la infantería de Marina para poner orden y dar captura a los miembros de las autodefensas a quienes después de una ardua labor, logró tenerlas cercadas con la ayuda de la comunidad que volvía a creer en los infantes, después de años de desprestigio al ver que nada hacían cuando cometían todo tipo de violencia contra ellos.

Altos mandos apoyaban su labor y con estrategia, incluso aprovechando que las Farc cerraban el camino hacia ciertos puntos de los que llamaban paramilitares, se logra tenerlos cercados en una parte de la región para su captura e inmovilización. Relata el general(r) Rafael Colón que las comunidades estaban en una sin salida porque la presencia del Estado era nula, los políticos hacían de las suyas y hasta financiaron este proceder aportando recursos a las Autodefensas como ocurrió con CARDIQUE (Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique), que aportaba 20 millones mensuales.

Ni agua, ni vías, ni luz, ni salud hacían parte de lo que padecían los habitantes de los Montes de María. Refiere el general (r) que una vez ganada la confianza de la comunidad y cercado el grupo al margen de la Ley, recibió la orden de suspender la acción por las negociaciones de ese momento entre el Gobierno nacional y los paramilitares. Frustración total.

Hoy se vuele a hablar de los Montes de María, no como una región recuperada sino que los que han regresado a ella vienen, como en el pasado, siendo amenazados y perseguidos. La tierra, que es lo que reclaman por ser heredada de sus ancestros y de la cual fueron despojados, no quieren sustituirla ni siquiera por orden judicial. Se viven momentos de incertidumbre y los grupos del pasado parece que reviven y hacen recordar las muchas masacres, asesinatos, desplazamientos, desapariciones como forma de despojo e imposición de políticos, ganaderos e incluso empresarios que saben de la importancia de la región y su ubicación estratégica.

Las Brisas, Chengue, Macayepo, Plan Parejo, el Salado son algunas de las 56 masacres vividas en la región que sumados a las 200 mil personas desplazadas, terminaron arruinando a la región y acabando con cultivos prósperos en una época como era el del tabaco. Todos afectados, campesinos y ganaderos, que por falta de políticas serias y sin mezquindad, hicieron de esta región caldo de cultivo para la violencia en donde cada uno tomó partido y todos terminaron perdiendo.

Culpables muchos, comenzando por la clase política que tiene sumido a estos departamentos en una pobreza que da grima a través de la corrupción que practican, en donde los recursos públicos no llegan a los pueblos como debe de ser. Siguen en lo mismo y con las mismas prácticas.

Ojalá no se repitan las masacres y por fin la presencia del Estado se sienta a través de los fallos judiciales justos que determinan sobre tierras, y en donde sus verdaderos dueños fueron despojados a través de una violencia sin fin.

Se está repitiendo la historia y los Montes de María son hoy un nuevo polvorín.

@ljosevivero

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