Por: Columnista invitado

Sustitución de cultivos: una alternativa que no se debilitó

Por: Emilio J. Archila Peñalosa

En las políticas “Ruta Futuro”, sobre combate al narcotráfico y “Paz con Legalidad”, de cumplimiento al Acuerdo de Paz, se explica que para reducir los cultivos de coca se usarán todos los instrumentos legalmente previstos.

Las acciones desarrolladas por el gobierno del presidente Iván Duque reflejan el firme propósito de cumplirles a las 130.000 familias comprometidas con el proceso de sustitución voluntaria de los cultivos de coca, que implica la transformación de las condiciones de vida de quienes carecían de oportunidades para trabajar en la legalidad.

Recibimos un programa fruto de vinculaciones sin planeación ni financiación. No se dieron las contrataciones para que las diversas etapas de asistencia técnica y productos sustitutos fueran posibles. Pero con tenacidad y gran responsabilidad, durante este primer año hemos trabajado para sortear los problemas 
heredados. 

El Plan Nacional Integral de Sustitución (PNIS) carecía de una estructura operativa y de un esquema sobre las diferentes áreas y los roles asignados. Se encontraron 107 acuerdos colectivos suscritos. Los acuerdos colectivos reportados no tuvieron una estructura unificada ni un formato definido para tal fin. Adicionalmente, el PNIS fue recibido sin un modelo de gestión de la información.

Así, según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), a corte 30 de abril, las familias vinculadas al PNIS han sustituido 35.300 hectáreas de hoja de coca, 5.000 de ellas con apoyo de la Fuerza Pública, en un proceso que se denomina “sustitución asistida”. Como complemento, entre agosto de 2018 y mayo de 2019, el Gobierno ha invertido $438.000 millones en el PNIS.

Como complemento, avanzamos en caminos para fortalecer la sustitución de cultivos, con iniciativas como Familias Guarda-Bosques y Formalizar para Sustituir. En esta modalidad, quienes antes tenían un cultivo ilegal, formalizan su predio y tienen apoyo del Gobierno para empezar a producir de manera efectiva. A la fecha, se han entregado en el país 2.500 títulos y se han formalizado más de 7.000 hectáreas.

Pierre Lapaque, representante en Colombia de Unodc, presentó el Informe Mundial Anual de Cultivos Ilícitos 2018, según el cual, por primera vez bajó la producción de coca en Colombia. Empieza a dar resultados la estrategia de combinar la erradicación forzosa que adelanta la Fuerza Pública con la sustitución voluntaria.

El funcionario resaltó que “para la ONU es muy importante trabajar con gobiernos que se esfuerzan por proteger a sus comunidades de las amenazas y por alcanzar los objetivos de desarrollo alternativo”.

Este Gobierno cumple. Nuestro compromiso es genuino.

*Consejero presidencial para la Estabilización y la Consolidación.

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