Cambios en el modelo de salud para excombatientes de Farc

Según lo acordado entre el Gobierno y los miembros de las Farc, médicos visitarán los espacios de reincorporación tres días al mes y en algunas zonas habrá una ambulancia las 24 horas. La medida se mantendrá hasta agosto de 2019. De ahí en adelante los excombatientes tendrán acceso a la salud solo a través de la EPS.

Varios excombatientes que aprendieron empíricamente a atender situaciones de emergencia en la guerra, ahora trabajan como auxiliares de enfermería en los ETCR. / Óscar Pérez

El 28 de diciembre de 2018, la Alta Consejería para el Posconflicto anunció un nuevo modelo de salud para los excombatientes de las Farc aprobado por el Consejo Nacional de Reincorporación y el Ministerio de Salud y que, al igual que el suministro de alimentación y servicios básicos en los espacios de reincorporación (ETCR), funcionará hasta el 15 de agosto de 2019. Ese día dejarán de existir jurídicamente estos espacios.

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El alto consejero Emilio Archila le explicó a este medio en qué consiste este “nuevo modelo”. Contará con la presencia de médicos y auxiliares de enfermería durante tres días al mes en cada uno de los 26 espacios de reincorporación para la atención primaria y de urgencias. Uno de esos días, al menos, debe dedicarse para jornadas de prevención y promoción en salud sexual y reproductiva para los excombatientes.

Los espacios de reincorporación de Buenos Aires, Arauca, Remedios, Colinas, Charras, Vistahermosa, La Macarena y Tibú tendrán un auxiliar de enfermería y una ambulancia permanentes, dada su lejanía de centros poblados.

Archila incluso aseguró que en algunos de estos espacios las ambulancias serían 4x4, para facilitar los desplazamientos por terrenos de difícil acceso.

“Lo que logramos es que el modelo de salud no se interrumpiera y, de hecho, estamos en niveles de servicio sustancialmente por encima de lo que se venía tratando. Esto lo discutimos en el Consejo Nacional de Reincorporación y mi entendimiento es que quedaron satisfechos”, aseguró Archila.

Sin embargo, este modelo que la Alta Consejería anunció como nuevo no es más que el comienzo del plan de desmonte del esquema de atención en salud estipulado en el Acuerdo de Paz, según señala Laura Villa, representante de las Farc en el Consejo Nacional de Reincorporación (CNR).

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“Cuando empezaron las zonas veredales había médico y ambulancia permanentes. Así funcionó hasta diciembre de 2017. Desde entonces estamos en un proceso de desmontar esta atención en salud en los territorios, lo que ha generado discusiones arduas, pero con las que logramos concertar estos tres días de visitas médicas”, agregó Villa.

Este cambio en el esquema de salud se discutió en el CNR, entre las Farc y Gobierno, y se pactó a finales de diciembre. Pero la fecha de comienzo aún no está definida. Archila aseguró que el modelo ya está implementándose en los territorios, tal como se definió, pero al preguntar en varios espacios de reincorporación aseguraron lo contrario.

De hecho, Laura Villa aclaró que el proceso de contratación de los médicos y auxiliares recién comienza y por eso no está claro cuándo llegará en forma este modelo de salud a los espacios de reincorporación.

En el ETCR de Agua Bonita, en La Montañita (Caquetá), a la enfermera que los acompañó de manera permanente el año pasado se le acabó el contrato y sus reemplazos han llegado con intermitencia. Algo parecido ocurre en el ETCR Jaime Pardo Leal, en Colinas (Guaviare), el cual debe ser uno de los ocho espacios de reincorporación con auxiliar y ambulancia las 24 horas.

A Juan Vega, enfermero en este espacio, le deben cuatro meses de salario, según nos contó. Se vio en la necesidad de renunciar a pesar de que es consciente de las necesidades que hay. No pasará de nuevo su hoja de vida hasta que la empresa ESE Red de Servicios de Salud de Primer Nivel, del Guaviare, entidad que el Gobierno contrató para atender este espacio, le pague el mes de julio, que él trabajó sin haber firmado contrato.

“Dicen que no les desembolsan los recursos, pero entiendo que estos vienen de la cooperación internacional de manera directa. También incumplen con el suministro de los medicamentos. Los que dan no alcanzan porque estamos atendiendo a Capricho, que son casi 30 veredas, y otras zonas aledañas del ETCR. Se hacen los pedidos y se demoran mucho en ser despachados, entre dos y tres meses. Los medicamentos que más se necesitan son antibióticos, analgésicos, antimicóticos y micronutrientes para las embarazadas”, señaló.

Respecto a la ambulancia, Vega aseguró que para Charras y Colinas hay un presupuesto asignado para comprarla, “pero no tuvieron en cuenta los costos de contratación para el conductor y personal médico”, por eso no se ha hecho efectiva esta medida. Lo que hacen es solicitar la ambulancia de San José del Guaviare, pero puede tardar hasta cuatro horas en atender el llamado, según Vega. “A veces toca sacarlos en los carros de seguridad hasta que se encuentren a la ambulancia de camino”, agregó.

Es la misma situación para Agua Bonita, en Caquetá. Federico Montes, uno de los coordinadores de este ETCR, sostuvo que se presentaron casos en los que la misma Policía sacó a heridos y enfermos de urgencias. La ambulancia la piden a Florencia, pero llega hora y media después.

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“Varios excombatientes son lisiados de guerra que ameritan prótesis, implantes o cirugías de reconstrucción. Solicitamos la cita en Florencia y esperamos a que se hagan los trámites para acceder al servicio. Ahora nos toca lo mismo que a todos los colombianos: aguantar el desastre del sistema de salud del país”, manifestó Federico Montes. Y agregó: “Lo que todavía no es claro es cómo será la atención en salud para la población no excombatiente que hay en los ETCR. Hemos tenido problemas con la administración municipal porque los bebés que nacieron tras el Acuerdo de Paz no son censados para el Sisbén, pero tampoco hay entidad que responda por ellos”.

Archila asegura que el 98 % de los excombatientes ya están afiliados a la Nueva EPS y que el modelo que se aplica en los espacios es para atención primaria. Para lo demás, como tratamientos o cirugías, deben desplazarse hasta los puntos de atención y clínicas que cobije esta EPS. De igual forma sostiene que de aquí a agosto se les darán las condiciones a los ETCR para que se establezcan como centros poblados y queden dentro de la oferta regular de salud y pensión del país.

Por su parte, Laura Villa afirma que desde el CNR se van a establecer comités de salud con líderes de las Farc, la EPS y la Agencia para la Reincorporación y Normalización, con el fin de fortalecer la atención en los territorios. También se está elevando una propuesta para activar el Plan Nacional de Salud Rural, que no solo cubra a los excombatientes sino a la población que vive en las veredas.