Religiosos piden al papa Francisco que ayude a reanudar diálogos con Eln

Por medio de una carta, organizaciones, iglesias y comunidades le cuentan al sumo pontífice que temen por el recrudecimiento del conflicto en zonas rurales, donde ejercen labor humanitaria y acompañamiento a las víctimas.

Organizaciones de fe esperan que la carta llegue a las manos del sumo pontífice.Jenny Neme

Miembros de varias iglesias, comunidades y organizaciones eclesiales, ubicados en zonas rurales, enviaron una carta al papa Francisco, quien actualmente se encuentra en Panamá y tendrá una reunión con el presidente Iván Duque, pidiéndole que persuada al mandatario colombiano para reanudar los diálogos con la guerrilla del Eln.  

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Si bien rechazan la muerte violenta de 21 jóvenes en la sede de formación policial en Bogotá y expresan su solidaridad y disposición a apoyar a las familias de las víctimas, le advierten al líder de la iglesia católica que cerrar esta puerta es recrudecer el conflicto armado, que ha dejado miles de muertos y millones de heridos y afectados.

“Francisco, todas esas muertes nos llaman a la unidad en la protección de la vida física en medio de nuestras diferencias como sociedad, y dado que conocemos que el presidente Duque es católico y creyente, le invitamos a dialogar nuevamente con él a fin de incluir nuestro pensar y sentir en su toma de decisiones que hoy vemos va a abrir un nuevo ciclo de violencia. Estamos a tiempo de parar ese renacimiento de nuevos dolores violentos”, dice la carta.

Los responsables del mensaje le recuerdan al papa que “la buena política está al servicio de la paz” y que no hay nada más importante que la preservación de la vida. Les preocupa que en estos momentos Colombia se enfrenta a “vientos de guerra”, que pueden producir “incendios devastadores, profundizando la exclusión social y ambiental, la multiplicación de las muertes violentas, la corrupción y las criminalidades de diverso tipo”.

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Además, le expresan que el temor se apropió de los territorios y también de las iglesias y organizaciones, cuya labor es indispensable en las zonas donde aún es intenso el conflicto armado. Incluso temen que esta carta tenga repercusiones sobre las comunidades donde están presentes, pues las presiones no cesan: “Esta es una muerte lenta. Ellos saben de los asesinatos vividos y de los bombardeos sin sentido, de nuevos desplazamientos, y de la manera como grupos poderosos siguen teniendo la tierra despojada o desarrollando proyectos empresariales desconociendo nuestros derechos y los del ambiente”.

Por eso le insisten que dialogue con el presidente Duque y lo invite a que le haga repensar sus decisiones que, creen, desconocen lo que se vive en las áreas rurales y urbanas marginales. “Existen unos puntos de diálogo pactados en una Mesa de Conversaciones con el ELN que pueden ser retomados para acordar cese del fuego o ceses del fuego y existen unos garantes y facilitadores que ante la tragedia son fundamentales para abrigar la posibilidad del diálogo”, puntualiza el mensaje.

La menonita Jenny Neme, quien participó en la creación del documento, reconoce que, a pesar de que el camino del diálogo puede ser más extenuante, honra la vida. Por eso también invita al ELN a que renuncie a las acciones violentas y dé muestras de querer buscar el fin del conflicto.

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Neme agrega que, a pesar de tener creencias distintas, estas comunidades, organizaciones e iglesias se unen porque creen en la democracia, en la defensa de las víctimas y en su labor apoyando la atención humanitaria y el acompañamiento psicosocial. Los templos de todos han sido escenario de resolución de conflictos. “Hay valores compartidos. La paz, el respeto, el amor son regalos de dios. El diálogo igual. Creemos que son la manera de construir en medio de las diferencias y de acabar con esta violencia que ha afectado a Colombia durante décadas”, afirma la menonita.

Neme espera que la carta llegue a manos del papa Francisco a través de los obispos y organizaciones que están en Panamá. Dentro de los grupos que firmaron el documento están Diálogo Intereclesial por la paz (DIPAZ), Mesa Ecuménica por la Paz, Grupo Ecuménica de Mujeres por la Paz, la Asociación de familias de Consejos Comunitarios de Cacarica, Autodeterminación, Vida, Dignidad de Chocó, la Red por la defensa del agua, la vida y el territorio del Cauca, los Misioneros claretianos, la Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción No Violenta entre otros.

 

 

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